
Jueves de la II semana de cuaresma.
Bendito quien confía en el Señor.
La Cuaresma: Confiar en los verdaderos valores.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.
Calendario de Cuaresma. Día 16 de 40.
Jueves de la II semana de cuaresma. Bendito quien confía en el Señor.
Miércoles de la II semana de cuaresma. Seas bendito, San José, esposo de María Virgen.
José hizo lo que le había mandado el ángel del Señor.
Apoyado en la esperanza, creyó contra toda esperanza.
Seas bendito, San José, esposo de María Virgen.
Martes de la II semana de cuaresma. Aprended a hacer el bien, buscad la justicia.
Martes de la II semana de cuaresma.
Aprended a hacer el bien, buscad la justicia.
La Cuaresma: Hacer el bien de palabra y obra.
Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.
Calendario de Cuaresma. Día 14 de 40.
Lunes de la II semana de cuaresma. Perdonad, y seréis perdonados.
Lunes de la II semana de cuaresma.
Perdonad, y seréis perdonados.
La Cuaresma: Perdonar como Dios perdona para ser perdonados.
Señor, no nos trates como merecen nuestros pecados.
Calendario de Cuaresma. Día 13 de 40.
Pasión: Viacrucis de Hakuna
La treintena de San José.
Su rostro brillaba como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz.
En el texto de Mateo, la narración de la transfiguración comienza con una indicación cronológica -"Seis días después"- que lo vincula con lo precedente, es decir, con la profesión de fe de Pedro, con el primer anuncio claro por parte de Jesús de su pasión y con la declaración de que para ser discípulos es necesario seguirle por el camino de la cruz. "Seis días después" el Maestro lleva a tres de sus discípulos a una montańa alta para concederles la experiencia anticipada de la gloria prometida después de padecer.
En aquella elevada soledad Jesús les muestra su aspecto divino "cambiando de aspecto" (v. 2). Mateo insiste particularmente en la luz y el fulgor que emanan de él, evocando la figura del Hijo del hombre de Dn 10 y la narración de la manifestación de YHWH en la cumbre del Sinaí (Ex 34,29-33).
Las continuas alusiones a las teofanías del Antiguo Testamento (Ex 19,16; 24,3; 1 Re 19,11) indican que está pasando algo extremadamente importante: en Jesús la antigua alianza va a transformarse en "nueva y eterna alianza". La aparición de Moisés y Elías testimonia que Jesús es el cumplimiento de la Ley y los Profetas, el que guiará al pueblo a la verdadera tierra prometida y lo restablecerá en la integridad de la le en Dios.
La intervención de Pedro (v. 4) indica el contexto litúrgico de la fiesta de los Tabernáculos, la más alegre y resplandeciente de luces, que conmemoraba el tiempo del Éxodo, cuando Dios bajaba en medio de su pueblo morando también él en una tienda, la tienda del encuentro. La Nube de la Presencia (shck/ünah), que ahora desciende y envuelve a los presentes, actualiza y lleva a la plenitud la liturgia: como declara la voz que se oye desde el cielo, Jesús es el profeta "más grande" preanunciado por el mismo Moisés (Di I S, I 5), y lo es por ser el Hijo predilecto de Dios.
Ante esta manifestación extraordinaria de gloria, un gran temor se apodera de los discípulos. Jesús los reanima con su gesto y su palabra (v. 7) como el Hijo del hombre de la visión de Daniel. Se vuelve más desconcertante e incomprensible a los discípulos lo que Jesús, ya sólo, les dice: el Hijo del hombre - la figura gloriosa esperada como conclusión de la historia deberá afrontar la muerte y resucitar.
La liturgia de hoy nos pide caminar por un sendero estrecho y áspero. Es el camino de la fe obediente que exigió a Abrahán unas rupturas concretas y dirigirse a metas desconocidas. Es el camino de la difícil perseverancia que exige a Timoteo vencer el desaliento y una generosidad renovada del don de sí. Es el camino del sufrimiento y de la muerte que Jesús recorre plenamente consciente, preparando a sus discípulos para que también lo afronten con fortaleza. Sin embargo, es el único camino que conduce a la verdadera vida, a la gloria auténtica, a la luz sin ocaso.
Ya desde ahora se nos concede pregustar un poco aquel esplendor para proseguir con nuevo impulso caminando. La promesa de la bendición divina colmó de esperanza la vida de Abrahán; la fuerza de Dios ayuda a Timoteo a obtener la gracia de Cristo para difundir el Evangelio con entusiasmo; la visión de Cristo transfigurado corrobora a los discípulos en la hora de la ignominia y de la cruz. El Espíritu Santo no deja nunca de alentarnos.
El sufrimiento es fiel compańero en el camino de la vida, pero en la prueba no estamos solos: Jesús está a nuestro lado como "varón de dolores que conoce bien lo que es sufrir", como el primero que ha llevado el peso de la cruz. Esto basta para mantenernos confiados en que su poder se manifiesta plenamente en nuestra debilidad; nos inyecta ánimo para asumir estas opciones en el camino hacia la pascua y para dar testimonio de la resurrección.
Quinto Domingo: La huida a Egipto (7 Domingos de San José)
La Sagrada Familia se convierte en refugiada.
El Dolor: La necesidad de huir precipitadamente de noche hacia Egipto porque Herodes quería matar al Niño. El miedo y la fatiga del exilio en tierra extraña.
El Gozo: Tener a Dios mismo (Jesús) bajo su cuidado constante y ver, según la tradición, cómo los ídolos de Egipto caían ante la presencia del Salvador.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria o bien, 7 Padrenuestros y Avemarías en honor a los 7 dolores y gozos
Oración Final: "Oh Dios, que con inefable providencia te dignaste elegir al bienaventurado San José por esposo de tu Santísima Madre; concédenos, te rogamos, que merezcamos tener por intercesor en el cielo al que veneramos como protector en la tierra. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén." "San José, ruega por nosotros."
Segundo Domingo de Cuaresma. El Señor es mi luz y mi salvación..
II Domingo de cuaresma.
Cristo nos configurará según su cuerpo glorioso.
Contemplar la gloria de Dios en la humanidad de Jesús,
sabiendo que Él comparte nuestra humanidad y tentaciones.
El Señor es mi luz y mi salvación.
Calendario de Cuaresma. Día 12 de 40.
Short:
Pasión: Viacrucis de Hakuna
La treintena de San José.
Sábado de la I semana de cuaresma. Sed perfectos como vuestro Padre celestial.
Sábado de la I semana de cuaresma.
Sed perfectos como vuestro Padre celestial.
La Cuaresma: Corresponder a la elección.
Dichoso el que camina en la ley del Señor.
Calendario de Cuaresma. Día 11 de 40.
Short:
Viernes de la I semana de cuaresma. Abstinencia. Vete primero a reconciliarte con tu hermano.
Viernes de la I semana de cuaresma. Abstinencia.
Vete primero a reconciliarte con tu hermano.
La Cuaresma: Reconciliación con Dios y con los hermanos.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿Quién podrá resistir?
Calendario de Cuaresma. Día 10 de 40.
Short:
Pasión: Viacrucis de Hakuna
La treintena de San José.
Miércoles de la I semana de cuaresma. Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias.
Miércoles de la I semana de cuaresma
A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás.
La Cuaresma: Urgencia de conversión.
Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias.
Calendario de Cuaresma. Día 8 de 40
Short:
Pasión: Viacrucis de Hakuna
La treintena de San José.
Martes de la I semana de cuaresma. Dios libra a los justos de sus angustias.

Martes de la I semana de cuaresma
Mi palabra cumplirá mi deseo.
La Cuaresma: Hacer la voluntad de Dios.
Dios libra a los justos de sus angustias.
Calendario de Cuaresma. Día 7 de 40
Short:









