Oraciones por España.

Hoy 12 de octubre, fiesta de la hispanidad, se produjo la primera aparición de la Virgen María y fue precisamente en España (a quien San Juan Pablo II denominara "Tierra de María") donde lo hiciera, para animar a los primeros cristianos catequizados por el apóstol Santiago. 

El mismo Jesús (1700 años después) le PROMETE al beato Bernardo de Hoyos... 
«Reinaré en España, y con más veneración que en otras muchas partes».

La promesa fue dada el 14 de mayo de 1733 y e
l padre Hoyos murió el 29 de noviembre de 1735, con 24 años. Este apóstol del Corazón de Jesús comenzó la difusión de esta devoción que desde entonces se ha extendido por toda España y América.

Promovemos, con toda humildad y sin más connotaciones que las de la plegaria sincera, la petición de oraciones por España, en especial del Santo Rosario que tantos frutos de paz lleva a los lugares donde se reza. La Virgen de Fátima les dijo a los pastorcillos: "Recen el rosario todos los días, para alcanzar la paz". 

Así pues, con toda paz, desde hoy lunes 12 de octubre hasta el lunes 30 de noviembre promovemos en nuestra parroquia e invitamos a todos nuestros lectores al rezo del Santo Rosario por España.

El 30 de mayo de 1919, se realizó la solemne consagración oficial de España al Corazón de Jesús en el Cerro de los Ángeles (Getafe, Madrid), considerado el centro geográfico de la península ibérica.  El rey Alfonso XIII leyó la oración de consagración en nombre del pueblo español ante obispos, autoridades y miles de fieles...  El Corazón de Jesús fue fusilado y el monumento original dinamitado y destruido en 1936 durante la guerra civil.  Fue reconstruido e inaugurado de nuevo en 1965, y el acto de consagración fue renovado en distintas ocasiones históricas, como en 1969 o de forma solemne en el centenario celebrado el 30 de junio de 2019 por los obispos y miles de fieles.

Beato Bernardo de Hoyos en la basílica de la Gran Promesa
Minuto 3 a 8 relata como Austria se libró de la invasión soviética con el rezo del Santo Rosario.
Otros Artículos de interés: Elecciones y la Gran Promesa.

Nuestra Señora del Pilar. 12 de octubre. Patrona de la Hispanidad.


Historia de la Virgen del Pilar: 
La tradición, tal como ha surgido de unos documentos del siglo XIII que se conservan en la catedral de Zaragoza, se remonta a la época inmediatamente posterior a la Ascensión de Jesucristo, cuando los apóstoles, fortalecidos con el Espíritu Santo, predicaban el Evangelio. Se dice que, por entonces (40 AD), el Apóstol Santiago el Mayor, hermano de San Juan e hijo de Zebedeo, predicaba en España. Aquellas tierras no habían recibido el evangelio, por lo que se encontraban atadas al paganismo. Santiago obtuvo la bendición de la Santísima Virgen para su misión.
Los documentos dicen textualmente que Santiago, "pasando por Asturias, llegó con sus nuevos discípulos a través de Galicia y de Castilla, hasta Aragón, el territorio que se llamaba Celtiberia, donde está situada la ciudad de Zaragoza, en las riberas del Ebro. Allí predicó Santiago muchos días y, entre los muchos convertidos eligió como acompañantes a ocho hombres, con los cuales trataba de día del reino de Dios, y por la noche, recorría las riberas para tomar algún descanso".
En la noche del 2 de enero del año 40, Santiago se encontraba con sus discípulos junto al río Ebro cuando "oyó voces de ángeles que cantaban Ave, María, gratia plena y vio aparecer a la Virgen Madre de Cristo, de pie sobre un pilar de mármol". La Santísima Virgen, que aún vivía en carne mortal, le pidió al Apóstol que se le construyese allí una iglesia, con el altar en torno al pilar donde estaba de pie y prometió que "permanecerá este sitio hasta el fin de los tiempos para que la virtud de Dios obre portentos y maravillas por mi intercesión con aquellos que en sus necesidades imploren mi patrocinio".
Desapareció la Virgen y quedó ahí el pilar. El Apóstol Santiago y los ocho testigos del prodigio comenzaron inmediatamente a edificar una iglesia en aquel sitio y, con el concurso de los conversos, la obra se puso en marcha con rapidez. Pero antes que estuviese terminada la Iglesia, Santiago ordenó presbítero a uno de sus discípulos para servicio de la misma, la consagró y le dio el título de Santa María del Pilar, antes de regresarse a Judea. Esta fue la primera iglesia dedicada en honor a la Virgen Santísima.
Muchos historiadores e investigadores defienden esta tradición y aducen que hay una serie de monumentos y testimonios que demuestran la existencia de una iglesia dedicada a la Virgen de Zaragoza.  El más antiguo de estos testimonios es el famoso sarcófago de Santa Engracia, que se conserva en Zaragoza desde el siglo IV, cuando la santa fue martirizada. El sarcófago representa, en un bajo relieve, el descenso de la Virgen de los cielos para aparecerse al Apóstol Santiago.
Asimismo, hacia el año 835, un monje de San Germán de París, llamado Almoino, redactó unos escritos en los que habla de la Iglesia de la Virgen María de Zaragoza, "donde había servido en el siglo III el gran mártir San Vicente", cuyos restos fueron depositados por el obispo de Zaragoza, en la iglesia de la Virgen María. También está atestiguado que antes de la ocupación musulmana de Zaragoza (714) había allí un templo dedicado a la Virgen.
La devoción del pueblo por la Virgen del Pilar se halla tan arraigada entre los españoles y desde épocas tan remotas, que la Santa Sede permitió el establecimiento del Oficio del Pilar en el que se consigna la aparición de la Virgen del Pilar como "una antigua y piadosa creencia".
Numerosos milagros de la Virgen
 En 1438 se escribió un Libro de milagros atribuidos a la Virgen del Pilar, que contribuyó al fomento de la devoción hasta el punto de que, el rey Fernando el católico dijo: "creemos que ninguno de los católicos de occidente ignora que en la ciudad de Zaragoza hay un templo de admirable devoción sagrada y antiquísima, dedicado a la Sta. y Purísima Virgen y Madre de Dios, Sta. María del Pilar, que resplandece con innumerables y continuos milagros".
El Gran milagro del Cojo de Calanda (1640) Se trata de un hombre a quien le amputaron una pierna.  Un día, años más tarde, mientras soñaba que visitaba la basílica de la Virgen del Pilar, la pierna volvió a su sitio.  Era la misma pierna que había perdido. Miles de personas fueron testigos y en la pared derecha de la basílica hay un cuadro recordando este milagro.
 El Papa Clemente XII señaló la fecha del 12 de octubre para la festividad particular de la Virgen del Pilar, pero ya desde siglos antes, en todas las iglesias de España y entre los pueblos sujetos al rey católico, se celebraba la dicha de haber tenido a la Madre de Dios en su región, cuando todavía vivía en carne mortal.
Tres rasgos peculiares que caracterizan a la Virgen del Pilar y la distinguen de las otras:
1- Se trata de una venida extraordinaria de la Virgen durante su vida mortal. A diferencia de las otras apariciones la Virgen viene cuando todavía vive en Palestina: ¨Con ninguna nación hizo cosa semejante", cantará con razón la liturgia del 2 de enero, fiesta de la Venida de la Virgen.
2- La Columna o Pilar que la misma Señora trajo para que, sobre él se construyera la primera capilla que, de hecho, sería el primer Templo Mariano de toda la Cristiandad.
3- La vinculación de la tradición pilarista con la tradición jacobea (del Santuario de Santiago de Compostela). Por ello, Zaragoza y Compostela, el Pilar y Santiago, han constituido dos ejes fundamentales, en torno a los cuales ha girado durante siglos la espiritualidad de la patria española.
Simbolismo del pilar
El pilar o columna: la idea de la solidez del edificio-iglesia con la de la firmeza de la columna-confianza en la protección de María.
La columna es símbolo del conducto que une el cielo y la tierra, "manifestación de la potencia de Dios en el hombre y la potencia del hombre bajo la influencia de Dios". Es soporte de lo sagrado, soporte de la vida cotidiana. María, la puerta del cielo, la escala de Jacob, ha sido la mujer escogida por Dios para venir a nuestro mundo. En ella la tierra y el cielo se han unido en Jesucristo.
 Las columnas garantizan la solidez del edificio, sea arquitectónico o social. Quebrantarlas es amenazar el edificio entero. La columna es la primera piedra del templo, que se desarrolla a su alrededor; es el eje de la construcción que liga entre si los diferentes niveles. María es también la primera piedra de la Iglesia, el templo de Dios; en torno a ella, lo mismo que los apóstoles reunidos el día de pentecostés, va creciendo el pueblo de Dios; la fe y la esperanza de la Virgen alientan a los cristianos en su esfuerzo por edificar el reino de Dios.
Vemos en Ex 13, 21-22, que una columna de fuego por la noche acompañaba al pueblo de Israel peregrino en el desierto, dirigiendo su itinerario.
En la Virgen del Pilar el pueblo ve simbolizada "la presencia de Dios, una presencia activa que, guía al pueblo de elegido a través de las emboscadas de la ruta".
Historia de la Basílica: Al principio del siglo XVI, el arzobispo Alonso de Aragón, hijo del rey católico, transformó en estilo gótico la iglesia anterior, erigida en el lugar mismo de la aparición de la Virgen, que quedó así incluida desde entonces dentro del templo; el lugar más sagrado de esta capilla lo constituía y lo sigue constituyendo el que ocupa la santa columna, su más preciada reliquia, en la que se asienta la imagen de la Virgen.
 Por la necesidad que se vio de cobijar a las inmensas muchedumbres de peregrinos y poder atender mejor a los numerosos asistentes en los actos de culto, en 1681 se puso la primera piedra del nuevo templo, donde se incluyó también la santa capilla, conservando intacto el lugar de asentamiento de la columna de la Virgen. En 1872 se concluyeron las diversas capillas y cúpulas, más tarde se añadirán las cuatro torres, la última se concluyó en 1961.
Los sitios de Zaragoza, (1808) durante la guerra de independencia, dieron notoriedad a la devoción de la Virgen del Pilar. Junto a su manto se reunía el pueblo buscando en ella protección y aliento; se le representaba velando el sueño de los soldados y se le nombró: "capitana de la tropa aragonesa". Un siglo mas tarde en 1908, la devoción a la Virgen del Pilar, afianzo su dimensión hispánica con el tributo que se le ofreció de todas las banderas de las naciones hispanoamericanas, que cuelgan actualmente en los muros del Pilar.
El Papa Juan Pablo II en 1984, al hacer escala en su viaje a Santo Domingo para iniciar la conmemoración del descubrimiento de América, reconoció a la Virgen del Pilar como "patrona de la hispanidad".
 No nos podemos olvidar la importancia que tuvo en aumentar la devoción a la Virgen del Pilar, la guerra civil de 1936-1939. Las tres bombas que cayeron sobre el templo no estallaron y muchos vieron en este hecho un signo de la especial protección de la Virgen sobre las tropas nacionalistas. De toda España acudían peregrinos a pie a dar gracias a la Virgen por haberlos librado de los peligros de la guerra. Fuente: ©Evangelizo.org 2001-2016

El milagro de Calanda. La Virgen del Pilar, como intercesora, consigue devolver la pierna amputada después de 2 años...

En 1680 el canónigo Félix de Amada dio a la imprenta una colección de milagros obrados por intercesión de la Virgen del Pilar. Entre ellos, es universalmente conocido el llamado milagro de Calando, por su evidente superación de las fuerzas de la naturaleza y por su innegable verdad histórica. Tuvo lugar entre las diez y las once de la noche del jueves 29 de marzo de 1640, en la villa aragonesa de Calanda y en la persona del ¡oven de 23 años Miguel Juan Pellicer, al cual, debido a un accidente, hubo que amputársele la pierna derecha en octubre de 1637 en el hospital de Gracia, de Zaragoza, por el cirujano Juan Estanca, siendo enterrada por el practicante Juan Lorenzo García.

 Tras su convalecencia, durante dos años, fue mendigo en la puerta del templo de nuestra Señora del Pilar, de la que era muy devoto desde su niñez, por existir una ermita de esta advocación en Calando, y a la que se había encomendado antes y después de su operación, confesando y comulgando en su santuario.

 Vuelto a la casa de sus padres en Calanda a primeros de marzo de 1640, el citado día 29 de ese mes, habiéndose acostado en la misma habitación de sus padres, por haber un soldado alojado en su casa, lo encontraron éstos dormido media hora más tarde con dos piernas, notándosele en la restituida las mismas señales de un grano y unas cicatrices que tenía la amputada.

 A instancias del Ayuntamiento de Zaragoza, adonde acudió Miguel Juan tras su curación a dar gracias a la Virgen del Pilar, se incoó en el Arzobispado un proceso el 5 de junio de 1640, pronunciando sentencia afirmativa de calificación milagrosa el arzobispo Pedro Apaolaza, asesorado por nueve teólogos y canonistas, el 27 de abril de 1641. Se conserva íntegro el texto de este proceso con las declaraciones de los 25 testigos.

 El milagro se divulgó rápidamente por todas partes. El mismo papa Urbano VIII fue informado personalmente por el jesuíta aragonés F. Franco en 1642. Entre los milagros, que por definición son todos excepciones de la naturaleza, el de Calanda es a su vez excepcional; por eso las relaciones coetáneas lo calificaron de «milagro inaudito en todos los tiempos». (Por Tomás Domingo Pérez, en el Libro de la Virgen, C.B.C.)

Virgen santa del Pilar:

Desde este lugar sagrado

alienta a los mensajeros del Evangelio,

conforta a sus familiares

y acompaña maternalmente

nuestro camino hacia el Padre,

con Cristo, en el Espíritu Santo. Amén.

(Oración de Juan Pablo II ante el altar de la Pilarica.)

Recopilación de recursos sobre Carlo Acutis: Biografía y los Milagros Eucarísticos...

 

Mapa de los Milagros Eucarísticos de España


Las otras Exposiciones Virtuales creadas por Carlo.

Además de la célebre Exposición Internacional de los Milagros Eucarísticos, Carlo Acutis diseñó otras exposiciones temáticas para internet

Las Apariciones Marianas en el Mundo.

Ángeles y Demonios (Infierno, Purgatorio y Cielo).






Mater Mundi TV: 

EXPOSICIÓN INTERNACIONAL DISEÑADA Y CREADA
POR CARLO ACUTIS (Web oficial en español)


Estoy contigo: Un documental sobre Carlo Acutis (EWTN ESPAÑA)

Entrevista completa a la mamá de Carlo Acutis: recuerdos, anécdotas...

Dulce locura (la Eucaristía)

Son muchos los llamados, pero pocos los escogidos.






Domingo XXVIII  del Tiempo Ordinario


La parábola ha sido contada por Jesús en Jerusalén, en las vísperas de su pasión y muerte. El Reino de los Cielos, dice Jesús, se parece a un rey que organiza el banquete de bodas de su hijo. Cuando todo está listo, manda a unos criados para que <<llamen a los invitados" (<<llamar a los llamados", es como se expresa el texto griego). Quizá quiera subrayar que el rey ha confeccionado una lista de huéspedes que, de alguna manera, ostentan algún título para ser invitados. De todas formas, esta claro el título (trato) de reconocimiento y benevolencia concedidos por el rey. La <<voluntad" de los invitados no es solo de rechazo. Algunos tienen otros intereses en los que pensar —atender los asuntos personales— y no quieren perder tiempo. Y otros tienen intenciones hostiles: maltratan y matan a los criados del rey Estos últimos no solo le muestran indiferencia al rey, sino que actúan violentamente. Y, a su vez, el rey reacciona con dureza (cf v. 7).

Entonces comienza la Segunda parte de la parábola (vv. 8-1o). El rey actúa con una sensibilidad bien diferente a la mostrada con los primeros invitados. Amplía la invitación, extensiva a <<todos los que encontréis" (v 9), y los criados invitaron <<a todos los que encontraron, buenos y malos" (v. 1o). La parábola desvela el corazón del <<Padre celestial, que hace salir el sol sobre buenos y malos y manda la lluvia sobre justos e injustos" (Mt 5,45). El banquete pierde el sentido elitista y la <<llamada>> adquiere decididamente un alcance universal. La sala se llena de comensales.

Para comprender la tercera parte de la parábola (vv. 1 1-14), el rey que entra para <<ver" a los comensales y encuentra a uno de ellos sin traje de boda, es necesario recordar que, en Oriente, el anfitrión (rey que <<invitaba a los invitados") les proporcionaba habitualmente el traje de boda. Si este es el caso, el invitado no ha aceptado la vestidura y ha entrado rechazando el gesto amigable del rey, casi imponiéndole su presencia.

En la primera lectura leemos: <<El Seńor todopoderoso preparará en este monte para todos los pueblos un festín de manjares suculentos, un festín de vinos de solera, manjares exquisitos, vinos refinados>>i Y en el evangelio <<Jesús tomó de nuevo la palabra y les dice esta parábola: Con el Reino de los Cielos sucede lo que con aquel rey que celebraba la boda de su hijo...".

La Palabra de este domingo se centra en los banquetes (cf también el salmo responsorial). La Iglesia nos ofrece datos y noticias de banquetes extraordinarios organizados por personajes importantes: el seńor de los ejércitos (primera lectura) o un rey (evangelio). Cuentan con un programa detallado: se trata de un banquete que tendrá lugar en Jerusalén (primera lectura) o de otro, con ocasión de unas bodas reales, que se celebrará en un edificio regio (evangelio). Y un menú: excelente y exquisito en ambos casos: manjares suculentos y vinos de solera (primera lectura), cebones y capones (evangelio). Los invitados al convite son agasajados espléndidamente por los anfitriones. Invitados todos los pueblos, sean muchos o pocos, todos los que se encuentren en las encrucijadas, sean hombres o mujeres.

Tanto en la primera lectura (el caso de Moab) como en la parábola del evangelio (el invitado sin vestido), los comensales invitados al banquete se han debido preparar responsable y concienzudamente, Moab es uno de los pueblos enemigos, ancestral y de siempre, de Israel. Sus orígenes son narrados como incestuosos, y su rey Balac (Nm 21ss.) intentó maldecir a Israel contratando al profeta Balaán. Sin embargo, Rut, una moabita, nuera de Noemí, ha entrado en la genealogía de David y, por lo tanto, del Mesías. El invitado, sorprendido sin traje de boda, no lo ha revestido el rey, como era costumbre en Oriente, sino que se lo ha ofrecido para que honre a todos los comensales.

No podemos - y no debemos - comportarnos ni como el infiel moabita (soberbio) ni como los ingratos invitados al banquete que respondieron hostilmente al rey, incluso matándole al hijo, ni tampoco como el comensal que no quiso vestirse de fiesta. Hagamos nuestros los sentimientos del salmo 23 y prolonguemos el momento del banquete <<en la casa del Seńor por días sin término". !Dios es realmente grande y enormemente generoso!

Tu, que quieres que venzamos el mal con el bien y que oremos por quienes nos persiguen, apiádate, Seńor de mis enemigos y de mi y condúcenos a tu celestial Reino.

Tu, que agradeces las oraciones de tus siervos, que pidamos unos por otros, recuerda tu gran benevolencia y apiádate de nosotros, Seńor; de quienes tenemos presentes a los demás en nuestras oraciones, ellos en las suyas y yo en las mías. Tu, que ves la buena voluntad y las obras buenas, recuerda, Seńor a quienes por cualquier razón, por pequeńa que sea, no dedican tiempo a la oración. Apiádate de quienes padecen extrema necesidad, socórrelos, Seńor. Apiádate de nosotros, de ellos y de mi, Piedad.

Recuerda, Seńor a los nińos, a los adultos y a los jóvenes, a los ancianos y a los venerables, a los hambrientos, a los sedientos y a los desnudos, a los prisioneros y a los extranjeros, a los que no tienen ni amigos ni sepulturas, a los delicados y a los enfermos, a los posesos, a los propensos al suicidio, a los atormentados, a los desesperados y a los confusos, a los débiles, a los afligidos y a los apesadumbrados, a los condenados a muerte, a los huérfanos, a las viudas, a los vagabundos, a las parturientas y a los nińos de pecho, a los que se arrastran esclavizados en las minas, en las cárceles o en soledad (Lancelot Andrewes, en Le preghiere dellhmanitd, Brescia 1993).



 













Fiesta de la Virgen del Rosario. 7 de octubre.

1.- El que me sirva, rezando diariamente mi Rosario, recibirá cualquier gracia que me pida.
2.- Prometo mi especialísima protección y grandes beneficios a los que devotamente recen mi Rosario.
3.- El Rosario será un fortísimo escudo de defensa contra el infierno, destruirá los vicios, librará de los pecados y exterminará las herejías.
4.- El Rosario hará germinar las virtudes y también hará que sus devotos obtengan la misericordia divina; sustituirá en el corazón de los hombres el amor del mundo al amor por Dios y los elevará a desear las cosas celestiales y eternas. ¡Cuántas almas por este medio se santificarán!.
5.- El alma que se encomiende por el Rosario no perecerá.
6.- El que con devoción rezare mi Rosario, considerando misterios, no se verá oprimido por la desgracia, ni morirá muerte desgraciada; se convertirá, si es pecador; perseverará en la gracias, si es justo, y en todo caso será admitido a la vida eterna.
7.- Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin auxilios de la Iglesia.
8.- Quiero que todos los devotos de mi Rosario tenga en vida y en muerte la luz y la plenitud de la gracia, y sean partícipes de los méritos de los bienaventurados.
9.- Libraré pronto del purgatorio a las almas devotas del Rosario.
10.- Los hijos verdaderos de mi Rosario gozarán en el cielo una gloria singular.
11.- Todo lo que se me pidiere por medio del Rosario se alcanzará prontamente.
12.- Socorreré en todas sus necesidades a los que propaguen mi Rosario.
13.- Todos los que recen el Rosario tendrán por hermanos en la vida y en la muerte a los bienaventurados del cielo.
14.- Los que rezan mi Rosario son todos hijos míos muy amados y hermanos de mi Unigénito Jesús.
15.- La devoción al santo Rosario es una señal manifiesta de predestinación a la gloria.

7 cosas que no sabías sobre el sentido y los efectos del rezo del Rosario


1. El Rosario es Cristo-céntrico
2. Su origen está en la Biblia
3. Une a las familias que lo rezan
4. Trae paz al mundo
5. Es un sacramental
6. Da calma a quien lo reza y baja la presión sanguínea
7. Al rezarlo se viven los misterios de la fe

El Santo Rosario en Radio María (Todo sobre el rosaio)

“Historias del Rosario: Ahora y en la hora de la muerte” Película documental que nació al ver la foto de un soldado herido en Afganistán sosteniendo en sus manos un rosario.



Conclusiones sobre el poder del Rosario: La fuerza de la humildad mariana: Satanás teme profundamente a la Virgen María. Su pureza y obediencia a Dios contrastan radicalmente con el orgullo del mal, haciendo que la invocación a su figura sea especialmente eficaz en la protección del creyente.
Eficacia en la batalla espiritual: El Rosario actúa como un escudo protector ante las tentaciones, los ataques espirituales y el desánimo. Frases concretas como «perdona nuestras ofensas» (Padre Nuestro) y «ruega por nosotros, pecadores» (Ave María) resultan insoportables para las fuerzas del mal por apelar directamente al perdón y a la conversión.
Complemento fundamental a la Eucaristía: Si bien la Santa Misa es el centro de la vida sacramental, el Rosario se destaca como la oración de intercesión diaria más potente para guardar a las familias, mantener el fervor en la fe y alcanzar la paz interior.
Llamado a la perseverancia: La conclusión práctica de la homilía es no abandonar el rezo diario del Rosario, realizándolo con intención y fe consciente, pues constituye una defensa activa en la vida cotidiana de todo cristiano.

Las témporas de acción de gracias y de petición y Santa Faustina Kowalska, apóstol de la Divina Misericordia. 5 de octubre

A pesar de que, globalmente, nuestra sociedad está marcada por la industrialización y la técnica, y no tanto por la cultura agrícola, es bueno celebrar hoy esta fiesta. Leemos en el Misal que pueden dedicarse hasta 3 días de la semana, para recoger los tres aspectos fundamentales de esta celebración: la acción de gracias, la petición y la conversión. Son días que la comunidad cristiana ofrece a Dios, terminadas las vacaciones y la recolección de las cosechas, al reemprender la actividad habitual.

   Sea cual sea nuestro trabajo, vivamos más o menos de la tierra, hoy es un momento oportuno para reconocer, como dice el Deuteronomio en la primera lectura, que es el Señor quien nos conduce año tras año a una tierra buena; es Él quien nos saca de la esclavitud de la vida, atravesando desiertos de alacranes, y nos da la fuerza para cultivar nuestras riquezas. Es momento para reconocer la inmensa dignidad de nuestra pequeñez, pues estando todo en manos de Dios, en las nuestras confía cuanto ha creado.
   Las sequías que agostan los sembrados, las tormentas tropicales y el agua que se impone con violencia llenado todo de muerte y destrucción, el calentamiento de la atmósfera, la sobrecarga de edificaciones o de talas de árboles en algunas zonas... Todos estos son signos de lo poco conscientes que somos de pertenecer a la Creación, como el agua, el aire o los pájaros. Nos recuerdan que no somos los dueños del mundo, por mucha potencia económica o armamentística que tengamos, sino simples administradores de Dios.
   

Y al leer el Evangelio de hoy desde esta perspectiva, desechamos anuncios apocalípticos de un Dios que castiga no sé qué pecados con muertes indiscriminadas, fenómenos naturales descontrolados o falta de cosechas que producen enormes hambrunas. Parece ser que el Dios de Jesús es el Padre respetuoso que da sobradamente cuanto le pedimos, y está esperando, justamente eso, que sus hijos se dirijan a Él, le busquen y le llamen.
   Aunque en algunos lugares del mundo no es época de cosecha ni de recomenzar la actividad habitual, unámonos todos hoy en la oración y en una asombrada acción de gracias por tanto bien recibido. Que en la escasez  se acreciente nuestra esperanza activa para seguir adelante y en la abundancia aumente nuestra humildad para repartir lo que gratuitamente se nos ha dado. CR, Fuente: Ciudad Redonda


La biografía de Santa Faustina nos narra que el Señor le recordaba frecuentemente Su deseo de que se estableciera la Fiesta de la Divina Misericordia. Ella ofreció una novena por esta intención y el 23 de marzo de 1937, martes de Semana Santa, el séptimo día de la novena Santa Faustina tuvo la siguiente visión: “De pronto la presencia de Dios me invadió e inmediatamente me vi en Roma, en la capilla del Santo Padre y al mismo tiempo estaba en nuestra capilla...Yo tomé parte en la solemne celebración, simultáneamente aquí y en Roma...Vi al Señor Jesús en nuestra capilla, expuesto en el Sacramento de la Eucaristía en el altar mayor. La capilla estaba adornada como para una fiesta, y ese día todo el que quisiera, podía entrar. La multitud era tan grande que la vista no podía alcanzarla toda. Todos estaban participando en las celebraciones con gran júbilo, y muchos de ellos obtuvieron lo que deseaban. La misma celebración tuvo lugar en Roma, en una hermosa Iglesia, y el Santo Padre, con todo el clero, estaban celebrando esta Fiesta, y entonces súbitamente yo vi a San Pedro, que estaba de pie entre el altar y el Santo Padre...Entonces de repente vi como los dos rayos, como están pintados en la imagen, brotaron de la hostia y se extendieron sobre todo el mundo. Esto duró sólo un momento, pero pareció como si hubiese durado todo el día, y nuestra capilla estuvo repleta todo el día, y todo el día abundó en júbilo. Luego, vi en nuestro altar, al Señor Jesús vivo, tal como luce en la imagen. Luego, en un instante me encontré de pie cerca de Jesús, y me paré en el altar junto al Señor Jesús, y mi espíritu estuvo lleno de una felicidad tan grande...Jesús se inclinó hacia mí y dijo con gran bondad, ‘¿Cuál es tu deseo Hija mía’ Y yo contesté, ‘Deseo que toda adoración y gloria sean dadas a Tu Misericordia’. ‘Yo ya estoy recibiendo adoración y gloria por la congregación y la celebración de esta Fiesta: ¿Qué más deseas?’ Entonces yo miré a la inmensa multitud que adoraba la Divina Misericordia y le dije a Jesús, ‘Jesús, bendice a todos aquellos que están reunidos para darte gloria y venerar Tu infinita misericordia’. Jesús hizo la señal de la cruz con su mano y esta bendición fue reflejada en las almas como un rayo de luz” (1044-1049). Muchos ven esta visión en respecto a la canonización de Santa Faustina. Jesús le mostraba a su apóstol los frutos de su trabajo y sufrimientos.

Al final de la Canonización de Santa Maria Faustina el Santo Padre declaró el segundo domingo de Pascua como el “Domingo de la Misericordia Divina”, estableciendo la Fiesta de la Divina Misericordia que Jesús tanto pedía a Santa Faustina. El Santo Padre dijo: “En todo el mundo, el segundo domingo de Pascua recibirá el nombre de Domingo de la Divina Misericordia. Una invitación perenne para el mundo cristiano a afrontar, con confianza en la benevolencia divina, las dificultades y las pruebas que esperan al genero humano en los años venideros”. Y después de su visita a Polonia en junio del 2002, “para hacer que los fieles vivan con intensa piedad esta celebración, el mismo Sumo Pontífice ha establecido que el citado domingo se enriquezca con la indulgencia plenaria para que los fieles reciban con más abundancia el don de la consolación del Espíritu Santo, y cultiven así una creciente caridad hacia Dios y hacia el prójimo, y, una vez obtenido de Dios el perdón de sus pecados, ellos a su vez perdonen generosamente a sus hermanos.”

Podemos encontrar un paralelo entre los poderosos mensajes que Jesús revela a Santa Faustina: sobre la Divina Misericordia y a Santa Margarita: sobre la devoción al Sagrado Corazón. A través de ellas Dios nos manifestó y nos dio a conocer Su Misericordia encerrada en Su Sagrado Corazón.

Santa Faustina fue canonizada el 30 de abril del 2000, siendo la primera canonización del año jubilar.  Homilía del Papa en la canonización. Fuente: Corazones.org

Arrendará la viña a otros labradores

 





Domingo XXVII  del Tiempo Ordinario


La parábola de los labradores homicidas, en el evangelio de Mateo (presente en los tres sinópticos, aunque con algunas diferencias y con elementos Comunes; por ejemplo, la muerte del hijo fuera de la vińa), viene a continuación de aquella de los dos hijos que el padre envía a trabajar en la vińa, la lectura del domingo anterior propuesta por la liturgia.

El dueńo tiene la vińa extraordinariamente cuidada. Ha transformado un terreno laborable en un auténtico jardín. Seto, lagar y torre no son precisamente elementos frecuentes en una vińa (cf v. 33). En ésta, si. Y aún hay más. Arrienda la vińa a unos labradores para que la gestionen con plena libertad. Confía en ellos y se ausenta. Y en el tiempo de la vendimia, prudentemente, envía unos criados (según el texto, en numero de tres) a los labradores <<para recoger los frutos" (v 34), pero a uno lo hirieron, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon. E1 dueńo vuelve a enviar a otros criados, <<en mayor número que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo" (v. 36). Entonces, el dueńo de la vińa tomó la decisión, do1orosa y responsable, y mas arriesgada, si se considera el comportamiento precedente de los labradores, de enviar a <<su hijo". <<A mi hijo lo respetarán>> (v. 37), pensaba. A1 verlo, los labradores manifiestan la intención que inicialmente les había movido y que ahora les empuja hasta el extremo de matar al hijo. <<Este es el heredero. Vamos a matarlo" (v. 38).

En este punto, Jesús, mediante una inflexión, involucra a los presentes y pasa de la parábola a la historia: <<Que os parece? Cuando vuelva el dueńo de la vińa, qué hará con esos labradores?" (v. 4o). Y honestamente, aunque, quizá, sin pensar en las consecuencias, se la dan: <<Acabará de mala manera con esos malvados y arrendará la vińa a otros labradores que le entreguen los frutos a su tiempo" (v. 41). Entonces Jesús trae a colación la Palabra de Dios para que dé testimonio. La vińa es el Reino de Dios. Los jornaleros homicidas son los oyentes que se le acercaron, los representantes de los judíos. La piedra rechazada será él mismo, Jesús. En el horizonte, <<un pueblo que dé a su tiempo los frutos que al Reino corresponde>> (v. 43). Los presentes, sumos sacerdotes y fariseos, comprendieron el sentido de la parábola de Jesús y querían <<echarle mano" (v. 46). Pero no lo hicieron por temor a la gente (cf v. 45).

Releamos dos frases que resumen la lectura profética y el pasaje evangélico: <<La vińa del Seńor todopoderoso es el pueblo de Israel, y los hombres de Judá, su plantel escogido. Esperaba de ellos derecho y no hay mas que asesinatos, esperaba justicia y solo hay lamentos" (Is 1,7). <<Jesús les dijo: No habéis leído nunca en las Escrituras: La piedra que rechazaron los constructores se ha convertido en piedra angular; esto es obra del Seńor y es realmente admirable? Por eso os digo que se os quitará el Reino de Dios y se entregará a un pueblo que dé a su tiempo los frutos que al Reino corresponden" (Mt 21, 42-43).

Dios se ha manifestado y ha hablado con los patriarcas, les ha propuesto establecer una alianza con ellos y, para proveer al pueblo, le ha elegido un terreno, la tierra prometida, y una descendencia futura, numerosa, <<como las estrellas del cielo y la arena del mar".

Abrahán, Isaac y Jacob, a pesar de sus <<crisis", pero confiando en Dios y guardando la alianza, han encaminado los pasos de su vida hacia la constitución del <<pueblo de Israel". con el Éxodo, guiado por Moisés, y la instalación en la tierra prometida, realizada por Josué, aparece visiblemente el <<pueblo de Israel". Superado el periodo de los jueces, surge David y, con él, el reino unido de Judá e Israel, tipo del <<Reino mesiánico". Rápidamente sobreviene la división y con ella, la débil fidelidad a la alianza del pueblo elegido. El <<pueblo de Israel " y el <<Reino de Dios" siempre han mantenido una relación difícil y conflictiva. Los profetas en vano han vociferado apasionadamente la fidelidad de Dios y la infidelidad del pueblo. Después de la caída del Reino del Norte y posteriormente, la del Reino del Sur la situación ha sido de un sufrimiento difícil de aliviar.

        La responsabilidad colectiva de los labradores y, según la conclusión de la parábola, de Israel, emerge con fuerza. Dios, el <<amigo" y el <<dueńo", ha dicho y ha hecho cuanto podía para que fructificase la vińa y los labradores asumieran la responsabilidad. Los resultados son amargos e Israel es responsable. Sin embargo, Dios no se da por vencido: como en otras ocasiones, no se rinde ante el pasado.

Jesús denuncia el pecado del pueblo elegido con la parábola de los labradores homicidas. El auténtico final, expresión de la misericordia del Padre celeste, es la urgencia y apremio de la invitación de Oseas: <<Vuelve, Israel, al Seńor; tu Dios, pues tu iniquidad te ha hecho caer. Buscad las palabras apropiadas y volved al Seńor decidle: “Perdona todos nuestros pecados; como ofrenda te presentamos las palabras de nuestros labios"" (Os 14,2-3).

Seńor, Seńor, tu que abarcas con tu mano inmaculada el orbe entero, ten paciencia. con nosotros y compadécete de nuestras iniquidades, recuerda tu compasión y piedad. Visiíanos con tu bondad y concédenos, ayudados con tu gracia, huir el resto de este día de las múltiples tramas del Maligno y, con la gracia del Espíritu Santo, ampara nuestras vidas de sus insidias.

Por la misericordia y la bondad de tu Hijo unigénito, con el que eres bendecido, junto con el Espíritu Santo vivificante. Ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén (<<La liturgia delle ore. Quinta preghiera", en S. Pricoco - M. Simonetti [eds.], La preghiera dei cristiani, Milán 2000, 305).




 










Gracias a: Radio Palabra, Santa Clara de Estella y Ciudad Redonda

San Francisco de Asís. 4 de octubre.


   Se ha dicho que san Francisco entró en la gloria desde antes de morir y que es el único santo a quien todas las generaciones hubiesen canonizado unánimemente. 

   Estas exageraciones, que no carecen de fundamento, nos permiten afirmar con la misma verdad que san Francisco es el único santo de nuestros días a quien todos los no católicos estarían de acuerdo en canonizar.

Infancia y juventud. La conversión. Su fraternidad...

Para saber más sobre el santo.

Evangelio del día 4 y su comentario

12 hechos fascinantes que quizá no sabías de él

Los "pequeños" que acogen la invitación de Jesús a seguir su ejemplo de sencillez y humildad experimentan el amor divino. Se descubren amados por Jesús, que no ha dudado en dar su propia vida a fin de que todos los hombres pudieran vivir eternamente la amistad con él y con el Padre. El Espíritu Santo nos ha hecho en el bautismo criaturas nuevas y nos ha introducido en la familiaridad con Dios. Somos del Señor, estamos llamados a dejarnos animar por el mismo pálpito de amor por el que él se entregó totalmente a nosotros hasta el fin.

Francisco de Asís respondió a esta llamada: se hizo "pequeño", menor, humilde y pobre, satisfecho sólo con Dios. Descubrió que el Evangelio, vivido sin rebajas, nos hace criaturas nuevas, personas resucitadas, partícipes de la verdadera humanidad del Hijo de Dios y, por consiguiente, auténticos servidores de los hermanos, de todos los hermanos. En Francisco, esta humanidad redimida, forjada por las exigencias y por la ternura del amor a Dios y a los demás, se volvió visible en los signos de la crucifixión. Y el mismo Francisco se convirtió en la bendición viva del Padre, puesto que no se apropió de nada, sino que -como menor- todo se lo restituyó, reconociéndole como el Dador de todo bien. 

Santísimo PADRE NUESTRO:
creador, redentor, consolador y salvador nuestro!

QUE ESTÁS EN LOS CIELOS:
en los ángeles y en los santos;
iluminándolos para conocer, porque tú, Señor, eres la luz;
inflamándolos para amar, porque tú, Señor, eres el amor;
habitando en ellos y colmándolos para gozar,
porque tú, Señor, eres el bien sumo, eterno,
de quien todo bien procede, sin quien no hay bien alguno.

SANTIFICADO SEA TU NOMBRE:
clarificada sea en nosotros tu noticia,
para que conozcamos cuál es la anchura de tus beneficios,
la largura de tus promesas, la altura de la majestad y la hondura de los juicios.

VENGA A NOSOTROS TU REINO:
para que reines tú en nosotros por la gracia y nos hagas llegar a tu reino,
donde se halla la visión manifiesta de ti,
el perfecto amor a ti, tu dichosa compañía, la fruición de ti por siempre.

HÁGASE TU VOLUNTAD, COMO EN EL CIELO, TAMBIÉN EN LA TIERRA:
para que te amemos con todo el corazón
,
pensando siempre en ti; con toda el alma, deseándote siempre a ti;
con toda la mente, dirigiendo todas nuestras intenciones a ti,
buscando en todo tu honor; y con todas nuestras fuerzas,
empleando todas nuestras energías y los sentidos del alma y del cuerpo en servicio,
no de otra cosa, sino del amor a ti;
y para que amemos a nuestros prójimos como a nosotros mismos,
atrayendo a todos, según podamos, a tu amor,
alegrándonos de los bienes ajenos como de los nuestros y
compadeciéndolos en los males y no ofendiendo a nadie.

EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA:
tu amado Hijo. nuestro Señor Jesucristo, DÁNOSLE HOY:
para que recordemos, comprendamos y veneremos
el amor que nos tuvo y cuanto por nosotros dijo, hizo y padeció.

Y PERDÓNANOS NUESTRAS DEUDAS:
por tu inefable misericordia, por la virtud de la pasión de tu amado Hijo
y por los méritos e intercesión de la beatísima Virgen y de todos tus elegidos.

Así COMO NOSOTROS PERDONAMOS A NUESTROS DEUDORES:
y lo que no perdonamos plenamente, haz tú, Señor,
que plenamente lo perdonemos,
para que por ti amemos de verdad a los enemigos
y en favor de ellos intercedamos devotamente ante ti,
no devolviendo a nadie mal por mal,
y para que procuremos ser en ti útiles en todo.

Y NO NOS DEJES CAER EN TENTACIÓN:
oculta o manifiesta, imprevista o insistente.

MAS LÍBRANOS DEL MAL:
pasado, presente y futuro. Gloria al Padre...
(Francisco de Asís, "Paráfrasis del Padre nuestro"). 

Donde hay caridad y sabiduría, no hay temor ni ignorancia.

Donde hay paciencia y humildad, no hay ira ni desasosiego. Donde hay pobreza con alegría, no hay codicia ni avaricia. Donde hay quietud y meditación, no hay preocupación ni disipación. Donde hay temor de Dios que guarda la entrada {cf. Lc 11,21), no hay enemigo que tenga modo de entrar en la casa. Donde hay misericordia y discreción, no hay superfluidad ni endurecimiento (Francisco de Asís, "Admoniciones, en Fuentes franciscanas", versión electrónica). 

Su vida estuvo enteramente caracterizada -hasta el momento de la conversión- por la búsqueda de un modelo que pudiera educar y plasmar su natural propensión al canto.

Lo encontró de repente en el Señor Jesús, en la belleza de su vida narrada por el Evangelio y, en particular, en el luminoso canto nuevo de su muerte en la cruz.

Dejó que la pasión marcara cada uno de sus pasos y afinara de manera progresiva todas las fibras de su persona con la humanidad del Hijo de Dios, que se entregó por completo a sí mismo por nosotros.

Francisco oró así: "Te ruego, oh Señor, que la ardiente y dulce fuerza de tu amor arrebate mi mente de todas las cosas que hay bajo el cielo, para que muera yo de amor por tu amor, como tú te dignaste morir por amor a mi amor" (oración Absorbeat).

Su camino estuvo siempre acompañado por confirmaciones y consuelos. Su predicación y su ministerio tocaron el corazón de las personas y suscitaron decisiones de conversión y de reconciliación.

Su manera de seguir radicalmente al Señor se volvió, cada vez más, casa hospitalaria para otros muchos hermanos y hermanas, que encontraron en su itinerario personal una modalidad radical y actual de interpretar y vivir el Evangelio de la nueva estación histórica que avanzaba. Sin embargo, en el tiempo del monte Alverna, parece apagarse el canto fluente.

En esta estación encuentra Francisco la prueba más terrible: las fatigas originadas por un movimiento que se institucionaliza -que pierde en intensidad evangélica y llega incluso a dudar sobre la posibilidad de que sea integralmente practicable su estilo de vida- repercuten en su misma fe.

La pregunta sobre la verdad de sus intuiciones más profundas y la duda sobre el origen divino de su proyecto de vida resuenan en un silencio opresor en el que Dios no parece hablarle ya, a pesar de haberlo buscado con tanta tenacidad.

Francisco experimenta el abandono de Dios y se retira de los hermanos para no mostrar su semblante, que ha perdido la serenidad habitual. El canto nuevo, por consiguiente, no le fue dado en un momento de paz y consolación, sino en un momento en el que -como dice el salmista- "fallan los cimientos" y todas las seguridades parecen hundidas (C. M. Martini - R. Cantalamessa, La cruz como raíz de la perfecta alegría, Verbo Divino).

Recopilación de Frases y publicaciones sobre San Francisco