1. ¿Quién es el Ángel de la Guarda?
2. Otros tipos de ángeles
- Entre ellos destacan los Arcángeles, como San Miguel, quien defendió con poder el honor de Dios contra Satanás y los ángeles rebeldes.
- Existen también los ángeles custodios de cada una de las personas en la tierra, formando un ejército inmenso de mensajeros divinos.
- El Padre Pío veía con frecuencia no solo a su propio ángel, sino también a los ángeles custodios de sus hijos espirituales, quienes acudían a él para llevarle oraciones y peticiones de auxilio.
- El cuidado de Dios, a través de los ángeles, se extiende a instituciones, comunidades y misiones específicas: Vocación, familia, matrimonio, parroquia, diócesis, país...
3. Aspecto e interacción del Padre Pío con su ángel
- Traductor e intérprete: Aunque el Padre Pío no había estudiado idiomas extranjeros, su ángel le traducía cartas escritas en francés o griego y le permitía entender a peregrinos de otras naciones. Por ejemplo, el párroco de Pietrelcina certificó bajo juramento que el Padre Pío pudo explicarle perfectamente el contenido de una carta en griego gracias a las explicaciones de su ángel.
- Enfermero y consolador: Cuando el santo estaba enfermo o agotado, el ángel le prestaba pequeños servicios y le reconfortaba el alma.
- Defensor contra el maligno: El ángel le advertía de las trampas del demonio y consolaba sus heridas tras los combates espirituales.
- Proveedor y auxilio temporal: Siendo un joven soldado sin dinero, su ángel tomó apariencia humana para pagarle el billete del autobús y ofrecerle café caliente (Detalles al final del artículo). En otros casos, como el de Attilio de Sanctis, el ángel condujo un automóvil durante 27 kilómetros mientras el conductor dormía profundamente por el cansancio, evitando un trágico accidente.
4. El nombre que le daba el Padre Pío
- "Angelito" o "buen angelito".
- "Pequeño compañero de mi infancia".
- "Inseparable compañero".
- "Celeste personaje" o "mensajero celeste".
- "Buen secretario".
5. ¿Qué puede hacer el Ángel de la Guarda por ti?
- Reza e intercede: Presenta a Dios nuestras buenas obras, nuestros sufrimientos y nuestros deseos puros.
- Nos protege: Nos defiende de las insidias del demonio, del mundo y de los peligros físicos.
- Actúa como mensajero: El Padre Pío recomendaba a las personas que, si no podían ir a visitarlo o tenían una urgencia, le enviaran a su Ángel de la Guarda para encomendarle sus necesidades.
- Diplomacia: Puedes enviarlo a hablar con el ángel de otra persona para "ablandar" un conflicto.
- Iluminación: Te inspira la respuesta correcta cuando estás confundido.
6. Condiciones para que se produzca su acción
- Tomar conciencia de su presencia: Recordar frecuentemente que está a nuestro lado y evitar la frialdad o la indiferencia hacia él.
- Respeto y pureza de vida: Evitar el pecado para no ofender la delicada y pura mirada de nuestro protector celestial.
- Invocación y oración constante: Acudir a él en los momentos de angustia, tentación o dificultad. El santo aconsejaba recitar con frecuencia la oración tradicional: "Ángel de Dios, que eres mi custodio, ilumíname, custódiame, guíame ahora y siempre".
- Docilidad y confianza filial: Escuchar sus inspiraciones interiores, que siempre nos impulsan hacia el bien y la obediencia a la voluntad de Dios.
Caridad previa: En el trayecto, gastó las últimas 50 monedas que le quedaban (50 céntimos) para ayudar a un pobre vendedor ambulante que vendía sombrillas de papel para llevar el pan a sus hijos, quedándose él completamente sin dinero.
La noche en la estación: Al llegar con retraso a la estación de Benevento, el autobús para Pietrelcina ya había partido. Tuvo que pasar toda la noche sufriendo de intensa fiebre, frío y agotamiento físico. El billete costaba 1,80 liras, pero él no tenía nada. A pesar de no llevar dinero, subió al autobús confiando plenamente en la Providencia divina y se situó en los últimos asientos para explicarle su situación al cobrador cuando se le acercase.












