Fiesta de la Virgen del Rosario. 7 de octubre.
Las témporas de acción de gracias y de petición y Santa Faustina Kowalska, apóstol de la Divina Misericordia. 5 de octubre
A pesar de que, globalmente, nuestra sociedad está marcada por la industrialización y la técnica, y no tanto por la cultura agrícola, es bueno celebrar hoy esta fiesta. Leemos en el Misal que pueden dedicarse hasta 3 días de la semana, para recoger los tres aspectos fundamentales de esta celebración: la acción de gracias, la petición y la conversión. Son días que la comunidad cristiana ofrece a Dios, terminadas las vacaciones y la recolección de las cosechas, al reemprender la actividad habitual.
Y al leer el Evangelio de hoy desde esta perspectiva, desechamos anuncios apocalípticos de un Dios que castiga no sé qué pecados con muertes indiscriminadas, fenómenos naturales descontrolados o falta de cosechas que producen enormes hambrunas. Parece ser que el Dios de Jesús es el Padre respetuoso que da sobradamente cuanto le pedimos, y está esperando, justamente eso, que sus hijos se dirijan a Él, le busquen y le llamen.
La biografía de Santa Faustina nos narra que el Señor le recordaba frecuentemente Su deseo de que se estableciera la Fiesta de la Divina Misericordia. Ella ofreció una novena por esta intención y el 23 de marzo de 1937, martes de Semana Santa, el séptimo día de la novena Santa Faustina tuvo la siguiente visión: “De pronto la presencia de Dios me invadió e inmediatamente me vi en Roma, en la capilla del Santo Padre y al mismo tiempo estaba en nuestra capilla...Yo tomé parte en la solemne celebración, simultáneamente aquí y en Roma...Vi al Señor Jesús en nuestra capilla, expuesto en el Sacramento de la Eucaristía en el altar mayor. La capilla estaba adornada como para una fiesta, y ese día todo el que quisiera, podía entrar. La multitud era tan grande que la vista no podía alcanzarla toda. Todos estaban participando en las celebraciones con gran júbilo, y muchos de ellos obtuvieron lo que deseaban. La misma celebración tuvo lugar en Roma, en una hermosa Iglesia, y el Santo Padre, con todo el clero, estaban celebrando esta Fiesta, y entonces súbitamente yo vi a San Pedro, que estaba de pie entre el altar y el Santo Padre...Entonces de repente vi como los dos rayos, como están pintados en la imagen, brotaron de la hostia y se extendieron sobre todo el mundo. Esto duró sólo un momento, pero pareció como si hubiese durado todo el día, y nuestra capilla estuvo repleta todo el día, y todo el día abundó en júbilo. Luego, vi en nuestro altar, al Señor Jesús vivo, tal como luce en la imagen. Luego, en un instante me encontré de pie cerca de Jesús, y me paré en el altar junto al Señor Jesús, y mi espíritu estuvo lleno de una felicidad tan grande...Jesús se inclinó hacia mí y dijo con gran bondad, ‘¿Cuál es tu deseo Hija mía’ Y yo contesté, ‘Deseo que toda adoración y gloria sean dadas a Tu Misericordia’. ‘Yo ya estoy recibiendo adoración y gloria por la congregación y la celebración de esta Fiesta: ¿Qué más deseas?’ Entonces yo miré a la inmensa multitud que adoraba la Divina Misericordia y le dije a Jesús, ‘Jesús, bendice a todos aquellos que están reunidos para darte gloria y venerar Tu infinita misericordia’. Jesús hizo la señal de la cruz con su mano y esta bendición fue reflejada en las almas como un rayo de luz” (1044-1049). Muchos ven esta visión en respecto a la canonización de Santa Faustina. Jesús le mostraba a su apóstol los frutos de su trabajo y sufrimientos.
Arrendará la viña a otros labradores
La parábola de los labradores homicidas, en el evangelio de Mateo (presente en los tres sinópticos, aunque con algunas diferencias y con elementos Comunes; por ejemplo, la muerte del hijo fuera de la vińa), viene a continuación de aquella de los dos hijos que el padre envía a trabajar en la vińa, la lectura del domingo anterior propuesta por la liturgia.
El dueńo tiene la vińa extraordinariamente cuidada. Ha transformado un terreno laborable en un auténtico jardín. Seto, lagar y torre no son precisamente elementos frecuentes en una vińa (cf v. 33). En ésta, si. Y aún hay más. Arrienda la vińa a unos labradores para que la gestionen con plena libertad. Confía en ellos y se ausenta. Y en el tiempo de la vendimia, prudentemente, envía unos criados (según el texto, en numero de tres) a los labradores <<para recoger los frutos" (v 34), pero a uno lo hirieron, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon. E1 dueńo vuelve a enviar a otros criados, <<en mayor número que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo" (v. 36). Entonces, el dueńo de la vińa tomó la decisión, do1orosa y responsable, y mas arriesgada, si se considera el comportamiento precedente de los labradores, de enviar a <<su hijo". <<A mi hijo lo respetarán>> (v. 37), pensaba. A1 verlo, los labradores manifiestan la intención que inicialmente les había movido y que ahora les empuja hasta el extremo de matar al hijo. <<Este es el heredero. Vamos a matarlo" (v. 38).
En este punto, Jesús, mediante una inflexión, involucra a los presentes y pasa de la parábola a la historia: <<Que os parece? Cuando vuelva el dueńo de la vińa, qué hará con esos labradores?" (v. 4o). Y honestamente, aunque, quizá, sin pensar en las consecuencias, se la dan: <<Acabará de mala manera con esos malvados y arrendará la vińa a otros labradores que le entreguen los frutos a su tiempo" (v. 41). Entonces Jesús trae a colación la Palabra de Dios para que dé testimonio. La vińa es el Reino de Dios. Los jornaleros homicidas son los oyentes que se le acercaron, los representantes de los judíos. La piedra rechazada será él mismo, Jesús. En el horizonte, <<un pueblo que dé a su tiempo los frutos que al Reino corresponde>> (v. 43). Los presentes, sumos sacerdotes y fariseos, comprendieron el sentido de la parábola de Jesús y querían <<echarle mano" (v. 46). Pero no lo hicieron por temor a la gente (cf v. 45).
Releamos dos frases que resumen la lectura profética y el pasaje evangélico: <<La vińa del Seńor todopoderoso es el pueblo de Israel, y los hombres de Judá, su plantel escogido. Esperaba de ellos derecho y no hay mas que asesinatos, esperaba justicia y solo hay lamentos" (Is 1,7). <<Jesús les dijo: No habéis leído nunca en las Escrituras: La piedra que rechazaron los constructores se ha convertido en piedra angular; esto es obra del Seńor y es realmente admirable? Por eso os digo que se os quitará el Reino de Dios y se entregará a un pueblo que dé a su tiempo los frutos que al Reino corresponden" (Mt 21, 42-43).
Dios se ha manifestado y ha hablado con los patriarcas, les ha propuesto establecer una alianza con ellos y, para proveer al pueblo, le ha elegido un terreno, la tierra prometida, y una descendencia futura, numerosa, <<como las estrellas del cielo y la arena del mar".
Abrahán, Isaac y Jacob, a pesar de sus <<crisis", pero confiando en Dios y guardando la alianza, han encaminado los pasos de su vida hacia la constitución del <<pueblo de Israel". con el Éxodo, guiado por Moisés, y la instalación en la tierra prometida, realizada por Josué, aparece visiblemente el <<pueblo de Israel". Superado el periodo de los jueces, surge David y, con él, el reino unido de Judá e Israel, tipo del <<Reino mesiánico". Rápidamente sobreviene la división y con ella, la débil fidelidad a la alianza del pueblo elegido. El <<pueblo de Israel " y el <<Reino de Dios" siempre han mantenido una relación difícil y conflictiva. Los profetas en vano han vociferado apasionadamente la fidelidad de Dios y la infidelidad del pueblo. Después de la caída del Reino del Norte y posteriormente, la del Reino del Sur la situación ha sido de un sufrimiento difícil de aliviar.
La responsabilidad colectiva de los labradores y, según la conclusión de la parábola, de Israel, emerge con fuerza. Dios, el <<amigo" y el <<dueńo", ha dicho y ha hecho cuanto podía para que fructificase la vińa y los labradores asumieran la responsabilidad. Los resultados son amargos e Israel es responsable. Sin embargo, Dios no se da por vencido: como en otras ocasiones, no se rinde ante el pasado.
Jesús denuncia el pecado del pueblo elegido con la parábola de los labradores homicidas. El auténtico final, expresión de la misericordia del Padre celeste, es la urgencia y apremio de la invitación de Oseas: <<Vuelve, Israel, al Seńor; tu Dios, pues tu iniquidad te ha hecho caer. Buscad las palabras apropiadas y volved al Seńor decidle: Perdona todos nuestros pecados; como ofrenda te presentamos las palabras de nuestros labios"" (Os 14,2-3).
Seńor, Seńor, tu que abarcas con tu mano inmaculada el orbe entero, ten paciencia. con nosotros y compadécete de nuestras iniquidades, recuerda tu compasión y piedad. Visiíanos con tu bondad y concédenos, ayudados con tu gracia, huir el resto de este día de las múltiples tramas del Maligno y, con la gracia del Espíritu Santo, ampara nuestras vidas de sus insidias.
Por la misericordia y la bondad de tu Hijo unigénito, con el que eres bendecido, junto con el Espíritu Santo vivificante. Ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén (<<La liturgia delle ore. Quinta preghiera", en S. Pricoco - M. Simonetti [eds.], La preghiera dei cristiani, Milán 2000, 305).
San Francisco de Asís. 4 de octubre.
Infancia y juventud. La conversión. Su fraternidad...
Para saber más sobre el santo.
Evangelio del día 4 y su comentario
12 hechos fascinantes que quizá no sabías de él
Los "pequeños" que acogen la invitación de Jesús a seguir su ejemplo de sencillez y humildad experimentan el amor divino. Se descubren amados por Jesús, que no ha dudado en dar su propia vida a fin de que todos los hombres pudieran vivir eternamente la amistad con él y con el Padre. El Espíritu Santo nos ha hecho en el bautismo criaturas nuevas y nos ha introducido en la familiaridad con Dios. Somos del Señor, estamos llamados a dejarnos animar por el mismo pálpito de amor por el que él se entregó totalmente a nosotros hasta el fin.
Francisco de Asís respondió a esta llamada: se hizo "pequeño", menor, humilde y pobre, satisfecho sólo con Dios. Descubrió que el Evangelio, vivido sin rebajas, nos hace criaturas nuevas, personas resucitadas, partícipes de la verdadera humanidad del Hijo de Dios y, por consiguiente, auténticos servidores de los hermanos, de todos los hermanos. En Francisco, esta humanidad redimida, forjada por las exigencias y por la ternura del amor a Dios y a los demás, se volvió visible en los signos de la crucifixión. Y el mismo Francisco se convirtió en la bendición viva del Padre, puesto que no se apropió de nada, sino que -como menor- todo se lo restituyó, reconociéndole como el Dador de todo bien.
Santísimo PADRE NUESTRO:
creador, redentor, consolador y salvador nuestro!
QUE ESTÁS EN LOS CIELOS:
en los ángeles y en los santos;
iluminándolos para conocer, porque tú, Señor, eres la luz;
inflamándolos para amar, porque tú, Señor, eres el amor;
habitando en ellos y colmándolos para gozar,
porque tú, Señor, eres el bien sumo, eterno,
de quien todo bien procede, sin quien no hay bien alguno.
SANTIFICADO SEA TU NOMBRE:
clarificada sea en nosotros tu noticia,
para que conozcamos cuál es la anchura de tus beneficios,
la largura de tus promesas, la altura de la majestad y la hondura de los juicios.
VENGA A NOSOTROS TU REINO:
para que reines tú en nosotros por la gracia y nos hagas llegar a tu reino,
donde se halla la visión manifiesta de ti,
el perfecto amor a ti, tu dichosa compañía, la fruición de ti por siempre.
HÁGASE TU VOLUNTAD, COMO EN EL CIELO, TAMBIÉN EN LA TIERRA:
para que te amemos con todo el corazón,
pensando siempre en ti; con toda el alma, deseándote siempre a ti;
con toda la mente, dirigiendo todas nuestras intenciones a ti,
buscando en todo tu honor; y con todas nuestras fuerzas,
empleando todas nuestras energías y los sentidos del alma y del cuerpo en servicio,
no de otra cosa, sino del amor a ti;
y para que amemos a nuestros prójimos como a nosotros mismos,
atrayendo a todos, según podamos, a tu amor,
alegrándonos de los bienes ajenos como de los nuestros y
compadeciéndolos en los males y no ofendiendo a nadie.
EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA:
tu amado Hijo. nuestro Señor Jesucristo, DÁNOSLE HOY:
para que recordemos, comprendamos y veneremos
el amor que nos tuvo y cuanto por nosotros dijo, hizo y padeció.
Y PERDÓNANOS NUESTRAS DEUDAS:
por tu inefable misericordia, por la virtud de la pasión de tu amado Hijo
y por los méritos e intercesión de la beatísima Virgen y de todos tus elegidos.
Así COMO NOSOTROS PERDONAMOS A NUESTROS DEUDORES:
y lo que no perdonamos plenamente, haz tú, Señor,
que plenamente lo perdonemos,
para que por ti amemos de verdad a los enemigos
y en favor de ellos intercedamos devotamente ante ti,
no devolviendo a nadie mal por mal,
y para que procuremos ser en ti útiles en todo.
Y NO NOS DEJES CAER EN TENTACIÓN:
oculta o manifiesta, imprevista o insistente.
MAS LÍBRANOS DEL MAL:
pasado, presente y futuro. Gloria al Padre...
(Francisco de Asís, "Paráfrasis del Padre nuestro").
Donde hay caridad y sabiduría, no hay temor ni ignorancia.
Donde hay paciencia y humildad, no hay ira ni desasosiego. Donde hay pobreza con alegría, no hay codicia ni avaricia. Donde hay quietud y meditación, no hay preocupación ni disipación. Donde hay temor de Dios que guarda la entrada {cf. Lc 11,21), no hay enemigo que tenga modo de entrar en la casa. Donde hay misericordia y discreción, no hay superfluidad ni endurecimiento (Francisco de Asís, "Admoniciones, en Fuentes franciscanas", versión electrónica).
Su vida estuvo enteramente caracterizada -hasta el momento de la conversión- por la búsqueda de un modelo que pudiera educar y plasmar su natural propensión al canto.
Lo encontró de repente en el Señor Jesús, en la belleza de su vida narrada por el Evangelio y, en particular, en el luminoso canto nuevo de su muerte en la cruz.
Dejó que la pasión marcara cada uno de sus pasos y afinara de manera progresiva todas las fibras de su persona con la humanidad del Hijo de Dios, que se entregó por completo a sí mismo por nosotros.
Francisco oró así: "Te ruego, oh Señor, que la ardiente y dulce fuerza de tu amor arrebate mi mente de todas las cosas que hay bajo el cielo, para que muera yo de amor por tu amor, como tú te dignaste morir por amor a mi amor" (oración Absorbeat).
Su camino estuvo siempre acompañado por confirmaciones y consuelos. Su predicación y su ministerio tocaron el corazón de las personas y suscitaron decisiones de conversión y de reconciliación.
Su manera de seguir radicalmente al Señor se volvió, cada vez más, casa hospitalaria para otros muchos hermanos y hermanas, que encontraron en su itinerario personal una modalidad radical y actual de interpretar y vivir el Evangelio de la nueva estación histórica que avanzaba. Sin embargo, en el tiempo del monte Alverna, parece apagarse el canto fluente.
En esta estación encuentra Francisco la prueba más terrible: las fatigas originadas por un movimiento que se institucionaliza -que pierde en intensidad evangélica y llega incluso a dudar sobre la posibilidad de que sea integralmente practicable su estilo de vida- repercuten en su misma fe.
La pregunta sobre la verdad de sus intuiciones más profundas y la duda sobre el origen divino de su proyecto de vida resuenan en un silencio opresor en el que Dios no parece hablarle ya, a pesar de haberlo buscado con tanta tenacidad.
Francisco experimenta el abandono de Dios y se retira de los hermanos para no mostrar su semblante, que ha perdido la serenidad habitual. El canto nuevo, por consiguiente, no le fue dado en un momento de paz y consolación, sino en un momento en el que -como dice el salmista- "fallan los cimientos" y todas las seguridades parecen hundidas (C. M. Martini - R. Cantalamessa, La cruz como raíz de la perfecta alegría, Verbo Divino).
Recopilación de Frases y publicaciones sobre San Francisco
Recopilación de artículos y recursos sobre el Ángel de la Guarda
Quién es tu Ángel de la Guarda
La persona angélica más semejante a ti. Creada por Dios específicamente para ti, para unirnos de modo exclusivo y único y su finalidad es la salvación de nuestras almas.
Para quién es:
El cuidado de Dios, a través de los ángeles, se extiende a instituciones, comunidades y misiones específicas como: Vocación, familia, matrimonio, parroquia, diócesis, país...
La Divina Providencia no limita el cuidado de sus espíritus bienaventurados únicamente a la custodia individual del alma. Dios, que ha dispuesto la Creación con un orden armónico y respeta la naturaleza social del ser humano, extiende el ministerio ministerial de sus ángeles a las comunidades, estados de vida e instituciones que guían al hombre hacia su fin último.
Las Naciones, Ciudades y Comunidades
Santo Tomás de Aquino, el Doctor Angélico, enseña que el gobierno divino atiende tanto al individuo como al bien común. Puesto que el bien de una comunidad o nación es superior al de un solo hombre, Dios asigna ángeles a reinos, provincias y ciudades.
Pseudo Dionisio explica que el coro angélico de las Principalidades tiene encomendada la protección de los pueblos y de sus gobernantes para inspirar la justicia y la paz.
Un ejemplo histórico y bíblico claro se halla en el Libro de Daniel, donde se menciona al «Príncipe del reino de Persia» y al Arcángel San Miguel como protector del pueblo escogido. De igual modo, en las apariciones de Fátima (1916), el mensajero celestial se presentó como el «Ángel de la Paz» y el «Ángel de Portugal».
La Iglesia Local, la Parroquia y la Diócesis
La Iglesia es el Cuerpo Místico de Cristo. Los Padres de la Iglesia afirman uniformemente que cada altar consagrado y cada comunidad eclesial (parroquia y diócesis) cuenta con un ángel guardián propio.
San Juan Crisóstomo contemplaba a los ángeles rodeando el altar durante la Sagrada Eucaristía para proteger el Santo Sacramento y asistir al sacerdote.
Este ángel parroquial o diocesano vela por la fidelidad del obispo y del párroco, mantiene la unidad de los fieles e impulsa el fervor de la vida sacramental del templo.
La Familia y el Matrimonio
El matrimonio es una «Iglesia doméstica» y un sacramento destinado a la santificación de los cónyuges y la crianza de los hijos.
En la Sagrada Escritura, el Arcángel San Rafael es enviado por Dios no solo para acompañar a Tobías, sino para bendecir y proteger la unión matrimonial entre Tobías y Sara, librándolos de las insidias del maligno.
La teología moral enseña que, en virtud del sacramento del Matrimonio, la bendición divina atrae un auxilio angélico especial sobre el hogar para custodiar la fidelidad, la paz entre los esposos y la salud de los hijos.
La Vocación, Misiones Específicas y Obras de Caridad.
Cuando una persona asume un estado de vida particular (el sacerdocio, la vida consagrada) o emprende una misión apostólica u obra de misericordia, Dios dispone auxilios celestiales proporcionales a la carga asumida.
San Pío de Pietrelcina enseñaba que el ángel custodio no solo acompaña al alma en su vida privada, sino que asiste de manera directa en el ejercicio de la vocación sacerdotal. El Padre Pío experimentaba cómo su ángel interpretaba lenguas, le asistía en el cuidado de los enfermos y velaba por las obras nacidas de su misión, como la Casa Sollievo della Sofferenza y los Grupos de Oración.
Asimismo, el Padre Pío exhortaba frecuentemente a enviar al propio ángel custodio para velar por los enfermos, interceder por las misiones o proteger a los miembros de la familia que se encuentran distantes.
Resumen: Así como en el orden humano un país tiene sus defensores, una ciudad sus autoridades y un hogar a sus padres para cuidar de la familia, en el orden espiritual Dios no nos deja solos frente a nuestras responsabilidades comunitarias.
Cuando te casas, cuando sirves en tu parroquia o cuando trabajas por el bien de tu país, Dios pone a tu lado y al de tu comunidad una protección angélica especial. Acudir al Ángel de la Parroquia al entrar al templo, o invocar la protección celestial sobre nuestro hogar y nuestra patria, es un acto de sabiduría y fe que nos une a la armonía del Cielo.
Aspecto e interacción
| Santo | Aspecto de su Ángel | Interacción |
|---|---|---|
| San Juan Bosco | Un enorme perro gris | Aparecía en noches peligrosas en Turín para defenderlo de asesinos. El perro era feroz con los enemigos, pero dócil con él. |
| Sta. Francisca Romana | Un niño de unos 9 años con túnica blanca. Tenía el cabello rubio y largo. | Su luz era tan intensa que ella podía leer y coser de noche gracias a su resplandor. |
| Santa Gema Galgani | Un joven de extraordinaria belleza (a veces con alas). | Ella lo trataba con total naturalidad; a veces era muy severo y la regañaba si cometía pequeñas faltas de orgullo. |
| Padre Pío | Un niño radiante o un joven luminoso. | Lo llamaba el "compañero de mi infancia". A veces lo veía como un guerrero cuando lo defendía de los ataques del demonio. |
| Sta. Faustina Kowalska | Una figura humana de gran brillo y belleza. | En una ocasión, vio a su ángel sobre el techo de una iglesia rodeado de una luz dorada mientras ella rezaba. |
| Sta. Lydwine | Un joven con una cruz brillante en la frente. | La cruz en la frente era el distintivo que le permitía reconocer que era un ángel de Dios y no un engaño. |
| Santa Teresa de Jesús | Un ángel pequeño y muy hermoso con rostro encendido. | Es el famoso ángel de la "Transverberación", que ella describió como un querubín con un dardo de oro encendido. |
| San Juan de Dios | Como un compañero de camino o enfermero. | Se le aparecía vestido igual que él para ayudarle a cargar a los pobres o para recordarle sus deberes de caridad. |
Nombre del Ángel de la Guarda
¿Por qué preguntas por mi nombre, que es inefable? La Iglesia Católica desaconseja poner nombres a los ángeles que no aparecen en la Biblia. Los santos no llaman a sus ángeles con nombres inventados, sino que usan títulos de cariño o basados en la tarea que el ángel realiza.
| Santo | Apodo/Título | Razón / Explicación |
|---|---|---|
| S. Josemaría Escrivá | "Mi Relojero" | Porque le pedía que lo despertara con precisión exacta para sus oraciones y nunca fallaba. |
| Padre Pío | "Angelito" | Un término de ternura italiana que usaba desde niño para expresar su amistad íntima. |
| Padre Pío | "El pequeño secretario" | Porque le traducía cartas en otros idiomas y le traía mensajes de sus hijos espirituales. |
| S. Juan Bosco | "El Gris" | Debido a la forma de perro gris que el ángel tomaba para protegerlo de ataques físicos. |
| Sta. Teresita de Lisieux | "Mi Hermano de Gloria" | Reflejaba su convicción de que ángeles y humanos somos parte de la familia de Dios. |
| Sta. Gema Galgani | "Mi Custodio" | Un nombre que denotaba el respeto que ella le tenía a su autoridad y protección. |
| S. Francisco de Sales | "El gran diplomático" | Le llamaba así para que preparara los corazones de las personas con las que iba a debatir. |
| Sta. Faustina Kowalska | "Guía Luminoso" | Porque el ángel la guiaba físicamente a través de visiones y la protegía en sus viajes. |
Qué puede hacer por ti:
Padre Pío
- Decía a sus hijos espirituales: "Si no puedes venir, envíame a tu ángel".
- Ayudarte a entender: Le traducía cartas en idiomas que él no conocía.
- Consolarte en la soledad: Nunca digas que estás solo. El ángel está presente desde la cuna hasta la tumba, compartiendo tus sufrimientos y alegrías.
- Combatir al demonio por ti: sufría ataques físicos de "barbazul" y su ángel lo defendía y le descubría sus engaños.
- Protegerte y auxiliarte en viajes y peligros.
Padre Peña
- Padre Ángel Peña dice: es un especialista en lo cotidiano. Pone en nuestra mente pensamientos que nos ayudan a tomar mejores decisiones en el trabajo, los estudios o las relaciones.
- Protegerte de accidentes: Su misión es "guardarte en todos tus caminos".
- Rezar contigo y por ti mientras duermes: mientras tú descansas, él sigue adorando y ofreciendo tu vida como una oración continua.
- Ayudarte en las cosas pequeñas: pide ayuda en todo, para encontrar lo perdido, para aparcar o para que una entrevista de trabajo salga bien.
- Su lema es: "¡No lo dejes inactivo!"
Síntesis de lo que puede hacer por ti
| Escudo | Te defiende de las tentaciones y ataques espirituales |
| Iluminación | Te inspira la respuesta correcta cuando estás confundido. |
| Diplomacia | Puedes enviarlo a hablar con el ángel de otra persona para "ablandar" un conflicto |
| Compañía | Te quita la sensación de abandono; es quien sigue a tu lado cuando nadie más puede hacerlo |
| Presencia de Dios | Presenta tus oraciones y buenas obras ante el trono de Dios. (Ofertorio) |
Condiciones para su acción
Sólo la Trinidad tiene acceso a tu morada interior.
El ángel, aunque es la criatura que mejor te conoce, no puede "leer" tu mente por derecho propio. Necesita tu permiso y la luz de Dios para conocer tus intenciones íntimas. Tu intimidad es un territorio sagrado; por diseño divino, es una zona infranqueable para cualquier criatura (ángel o demonio).
Es muy importante el estado de gracia para que la comunicación con tu ángel sea fluida y natural y evitar la intrusión del maligno. El demonio carece de permiso divino para entrar en tu interior y no tiene acceso a tus pensamientos ocultos (solo puede "conjeturar" por tus gestos o reacciones externas).
El pecado nos aleja de la protección de la Trinidad y, de forma implícita o explícita, "abre las puertas" de la morada interior al maligno.
Lo que Dios nunca le daría por derecho al demonio, el hombre se lo concede por el mal uso de su libertad, permitiendo que el enemigo influya en ese interior que debería ser solo de Dios y de sus amigos (los ángeles)
Acciones concretas que te proponemos
Comienzo del día
Ángel de la Guarda queridísimo, vamos a rezar todas nuestras oraciones, junto a nuestros hermanos los ángeles custodios, al lado de cada uno de sus custodiados, para que Jesús reine en el mundo y, acompañados de los demás hermanos ángeles, al lado de nuestros encomendados, de los consagrados y de los moribundos, especialmente al lado de los sacerdotes y de aquellos que hoy van a morir, para que Dios perdone nuestros pecados y los del mundo entero.
Oraciones
Complementa, ángel queridísimo, con tu santidad nuestro pecado, con tu perfección nuestra debilidad, para poder ofrecerle a Dios unas oraciones, intenciones, devociones, días y vida santas.
Adoración
Ángel de la Guarda queridísimo: Adora a Jesús por nosotros. Tú reza, ama y adora al Santísimo y a la Trinidad, con el resto de los coros de los ángeles por los dos y nosotros ofrecemos las capacidades que nuestra condición humana nos permite, como la reparación, la mortificación y el ofrecimiento de obras por amor a Dios.
Misa
Ángel de la Guarda queridísimo, pon en el altar de esta Misa, nuestras almas unidas que con ello buscan, querido Dios, poder ofrecerte unas oraciones, intenciones, devociones, días y vida santas.
Permisos sobre tu persona
Asume y gobierna nuestro ser natural, potencias, inteligencia, voluntad, sentidos, emociones, pasiones, ilumina nuestros pensamientos, apacigua nuestra propensión al mal y ayúdanos en el camino de la virtud y la santidad.
Ángel del Señor, fiel custodio mío, a quien me ha encomendado la Divina Bondad, ilumíname, protégeme, dirígeme y gobiérname siempre. Amen.
Por los demás
Bendice, ángel querido, a todas las personas que Dios ponga en nuestras vidas cada día y con la intercesión de papá José y la ayuda del Espíritu Santo de Amor unamos nuestras almas en una, buscando en todo, la mayor gloria de Dios.
Testimonios
¿Sabías que la Iglesia tiene dos Patrones Universales de las Misiones muy distintos?
¿Sabías que la Iglesia tiene dos Patrones Universales de las Misiones muy distintos?
San Francisco Javier: Misionero «de campo». Viajó miles de kilómetros por Asia entregando su vida para anunciar el Evangelio.
Santa Teresita del Niño Jesús: Misionera desde la oración. Falleció a los 24 años sin haber salido de su convento de clausura en Lisieux.
El Papa Pío XI la canonizó el 17 de mayo de 1925 y, el 14 de diciembre de 1927, la nombró Patrona Universal de las Misiones junto a San Francisco Javier.
Para ser misionero no siempre hace falta irse lejos; la oración sincera y los detalles de cada día también sostienen al mundo.
Santa Teresita del niño Jesús. Patrona de las misiones. 1 de Octubre.
Su deseo era abrazar la vida contemplativa, al igual que sus hermanas Paulina y María, en el Carmelo de Lisieux, pero su temprana edad se lo impedía. Durante un viaje a Italia, después de haber visitado la Santa Casa de Loreto y los lugares de la Ciudad Eterna, el 20 de noviembre de 1887, en la audiencia concedida por el Papa León XIII a los peregrinos de la diócesis de Lisieux, pidió al Papa con filial audacia autorización para poder entrar en el Carmelo con 15 años.
El 9 de abril de 1888 ingresó en el Carmelo de Lisieux. Tomó el hábito el 10 de enero del año siguiente e hizo su profesión religiosa el 8 de septiembre de 1890, fiesta de la Natividad de la Virgen María.
Algunos meses más tarde, el 3 de abril, durante la noche del jueves al viernes santo, sufrió una hemotisis, primera manifestación de la enfermedad que la llevaría a la muerte, y que ella acogió como una misteriosa visita del Esposo divino. Entró entonces en una prueba de fe que duraría hasta el final de su vida, y de la que ofrece un emotivo testimonio en sus escritos. Durante el mes de septiembre concluye el manuscrito B, que ilustra de manera impresionante el grado de santidad al que había llegado, especialmente por el descubrimiento de su vocación en el corazón de la Iglesia.
Mientras empeora su salud y continúa el tiempo de prueba, en el mes de junio comienza el manuscrito C, dedicado a la Madre María de Gonzaga; entretanto, nuevas gracias la llevan a madurar plenamente en la perfección y descubre nuevas luces para la difusión de su mensaje en la Iglesia, en bien de las almas que seguirán su camino. El 8 de julio es llevada a la enfermería, donde otras religiosas recogen sus palabras, a la vez que se le tornan más intensos los dolores y las pruebas, que soporta con paciencia hasta su muerte, acaecida en la tarde del 30 de septiembre de 1897, a las 19:20 h. "Yo no muero, entro en la vida" había escrito a su hermano espiritual misionero, P. Mauricio Belliére. Sus últimas palabras, "Dios mío, te amo", sellan una vida que se extinguió en la tierra a los 24 años, para entrar, según su deseo, en una nueva fase de presencia apostólica en favor de las almas, en la comunión de los Santos, para derramar una "lluvia de rosas" sobre el mundo (lluvia de favores y beneficios, especialmente para amar más a Dios).
Con ocasión del Centenario de su muerte, el Papa Juan Pablo II la declaró Doctora de la Iglesia por la solidez de su sabiduría espiritual, inspirada en el Evangelio, por la originalidad de sus intuiciones teológicas, en las cuales resplandece su eminente doctrina, y por la acogida en todo el mundo de su mensaje espiritual, difundido a través de la traducción de sus obras en una cincuentena de lenguas diversas. La ceremonia del nombramiento tuvo lugar el 19 de octubre de 1.997, precisamente en el domingo en el que se celebra la Jornada Mundial de las Misiones. Fuente











