María, Madre de la Iglesia. Lunes después de Pentecostés.

Memoria de la bienaventurada Virgen María, madre de la Iglesia, a quien Cristo encomendó sus discípulos para que, perseverando en la oración al Espíritu Santo, cooperaran en el anuncio del Evangelio


25 de mayo: María esté siempre esculpida en tu mente y grabada en tu corazón». Expresiones de amor del Padre Pío a la Virgen María.

Dios nos salva en ti María. Salomé Arribita

«La Virgen Dolorosa te tenga siempre grabada  en su corazón materno».
«La Virgen Madre tenga siempre su mirada en ti y te conceda experimentar todas sus dulzuras maternas».
«María esté siempre esculpida en tu mente y grabada en tu corazón». 
Expresiones de amor del Padre Pío a la Virgen María

Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. Recibid el Espíritu Santo.







Domingo de Pentecostés


La noche de pascua, Jesús, a quien el Padre ha resucitado de entre los muertos mediante el poder del Espíritu Santo (Rom 1,4), se aparece a los apóstoles reunidos en el cenáculo y les comunica el don unificador y santificador de Dios. Es el Pentecostés joaneo, que el evangelista aproxima al tiempo de la resurrección para subrayar su particular perspectiva teológica: es única la "hora" a la que tendía toda la existencia terrena de Jesús, es la hora en la que glorifica al Padre mediante el sacrificio de la cruz y la entrega del Espíritu en la muerte (19,3ab, al pie de la letra), y es también, inseparablemente, la hora en la que el Padre glorifica al Hijo en la resurrección. En esta hora única Jesús transmite a los discípulos el Espíritu (v. 27) y, con ello, su paz (vv. 19.21), su misión (v. 21b) y el poder sobrenatural para llevarla a cabo.

El Espíritu -como repite la Iglesia en la fórmula sacramental de la absolución- fue derramado para la remisión de los pecados. El Cordero de Dios ha tomado sobre sí el pecado del mundo (1,29), destruyéndolo en su cuerpo inmolado en la cruz (cf. Col 2,13s; Ef 2,15-18). Y continúa su acción salvífica a través de los apóstoles, haciendo renacer a una vida nueva y restituyendo a la pureza originaria a los que se acercan a recibir el perdón de Dios y se abren, a través de un arrepentimiento sincero, a recibir el don del Espíritu Santo (Hch 2,38s).

El domingo de Pentecostés recoge toda la alegría pascual como un haz de luz resplandeciente y la difunde con una impetuosidad incontenible no sólo en los corazones, sino en toda la tierra. El Resucitado se ha convertido en el Seńor del universo: todas las cosas tocadas por él quedan como investidas por el fuego, envueltas en su luz, se vuelven incandescentes y transparentes ante la mirada de la fe. Ahora bien, es posible decir que "Jesús es el Seńor" sólo con la palabra?

Que Jesús es el Seńor sólo puede ser dicho de verdad con la vida, demostrando de manera concreta que él ocupa todos los espacios de nuestra existencia. En él, todas las diferencias se convierten en una expresión de la belleza divina, todas las diferencias forman la armonía de la unidad en el amor. Hemos sido reunidos conjuntamente "para formar un solo cuerpo" y, al mismo tiempo, tenemos dones diferentes, diferentes carismas, cada uno tiene su propio rostro de santidad. El amor, antes que reducirlo, incrementa todo lo que hay de bueno en nosotros y nos hace a los unos don para los otros. Sin embargo, no podemos vivir en el Espíritu si no tenemos paz en el corazón y si no nos convertimos en instrumentos de paz entre nuestros hermanos, testigos de la esperanza, custodios de la verdadera alegría.


ORATIO

Ven, Espíritu divino,

manda tu luz desde el cielo.

Padre amoroso del pobre;

don en tus dones espléndido;

luz que penetras las almas;

fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma,

descanso de nuestro esfuerzo,

tregua en el duro trabajo,

brisa en las horas de fuego,

gozo que enjuga las lágrimas

y reconforta en los duelos.

Ven, Espíritu enviado por el Padre,

en nombre de Jesús, el Hijo amado:

haz una y santa a la Iglesia

para las nupcias eternas del Cielo.




24 de mayo: María Auxiliadora: Tú, que sola destruyes los errores del mundo, defiéndenos en nuestras angustias, auxílianos en nuestras luchas, socórrenos en nuestras necesidades, y en la hora de la muerte, recíbenos en el eterno gozo.

Madre del Silencio. Canto católico.

¡Oh María Virgen poderosa! Tú, la grande e ilustre defensora de la Iglesia; Tú, Auxiliadora del pueblo cristiano; Tú, terrible como un ejército en orden de batalla; Tú, que sola destruyes los errores del mundo, defiéndenos en nuestras angustias, auxílianos en nuestras luchas, socórrenos en nuestras necesidades, y en la hora de la muerte, recíbenos en el eterno gozo. 

23 de mayo: Su rostro respiraba una bondad y una ternura inefables. Pero lo que me caló hasta el fondo del alma fue la encantadora sonrisa de la Santísima Virgen

Madre de Hakuna

De repente, la Santísima Virgen Me pareció hermosa, Tan hermosa, Que yo Nunca Había visto Nada tan bello. Su rostro respiraba una bondad y una ternura inefables. Pero lo que me caló hasta el fondo del alma fue la encantadora sonrisa de la Santísima Virgen.
Historia de una Alma. Stª Teresita del Niño Jesús.
23 de mayo

22 de mayo: Stª Rita de Casia: Y pido al mundo oraciones: ¡rosas para Mí, que ofreceré a Mi Hijo para que ayude a la humanidad de este tiempo difícil!

María mírame. Betsaida

¡Este es el mes de las rosas! Mis rosas de Nazaret, aquellas que plantó José para Mí, están todavía en mi recuerdo. Y pido al mundo oraciones: ¡rosas para Mí, que ofreceré a Mi Hijo para que ayude a la humanidad de este tiempo difícil! ¡El bien triunfará aunque ahora todo parece tan lejano del bien!  Mi vida en Nazareth. Giuliana Buttini
22 de mayo. Santa Rita de Casia.
22 de mayo

21 de mayo: Acaso no estoy aquí yo, que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy tu salud? ¿No estás por ventura en mi regazo?

Acaso No Estoy Yo Aquí (Guadalupe) Athenas

Oye y ten entendido, hijo mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige. 

No se turbe tu corazón, no temas esa ni ninguna otra enfermedad o angustia. 
¿Acaso no estoy aquí yo, que soy tu madre? 

¿No estás bajo mi sombra? 

¿No soy tu salud? 

¿No estás por ventura en mi regazo?
Palabras de la Virgen de Guadalupe a Juan Diego
(Juanito, el más pequeño de mis hijos)

20 de mayo: Virgen María, dile a Jesús que quisiera volverme loco y hacer locuras por su amor; dile que...

Benedictus - Ain Karem

Virgen María, dile a Jesús que quisiera volverme loco
y hacer locuras por su amor;
dile que... me perdone...
El lo hará, bendita Madre,
si tú se lo dices.
Así sea. 
Dios y mi alma. Rafael Arnáiz Barón.

19 de mayo: Sed también vosotros misioneros. No tenéis necesidad de ir lejos: Él os enviará a aquellos que debéis ayudar: ¡vosotros abridles a ellos vuestra alma!

Gratia Plena. 
Andrea Bocelli para la película Fátima.
Jesús crecía. Yo hubiera querido detener los días y el tiempo. Trabajaba, oraba, pensaba... Se preparaba así para la más grande misión. Mi hijo, ¡el primer misionero! Sed también vosotros misioneros. No tenéis necesidad de ir lejos: Él os enviará a aquellos que debéis ayudar: ¡vosotros abridles a ellos vuestra alma! 
Mi vida en Nazareth. Giuliana Buttini

Santa Rafaela María fundadora de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús. XIX años de Adoración Eucarística y Perpetua en Oviedo.

  • Orígenes: Nació en Pedro Abad (Córdoba) en 1850. Tras quedar huérfana de padre y madre, decidió consagrar su vida a la religión junto a su hermana Dolores.
  • Obra: Fundó la Congregación de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, dedicadas a la educación y a la adoración eucarística.
  • Espiritualidad: Su vida estuvo profundamente marcada por la aceptación, el silencio y la obediencia. En sus últimos años sufrió incomprensiones, las cuales vivió con gran humildad y entrega.
  • Festividad: Su celebración litúrgica se festeja en España el 18 de mayo, y en el santoral universal suele recordarse el 6 de enero, día de su fallecimiento en Roma en 1925.

El mismo día lunes 18 de mayo de 2026 se han cumplido los 19 años de la Adoración Eucarística y Perpetua en Oviedo. La Misa de 18 ha sido concelebrada por D. Agustín y D. Álvaro y posteriormente nos han obsequiado a los asistentes a un ágape, en las dependencias de la congregación.



Puedes leer más sobre su espiritualidad y carisma visitando el portal oficial de la congregación en Esclavas SCJ o conocer detalles biográficos en la Diócesis de Córdoba.



18 de mayo: Y las rosas de vuestras oraciones forman nubes para Mí, almohadas, senderos... Y al Cielo llegan vuestras flores, que Yo presento a Jesús, ¡y Él os sonríe!

Ave María. Ain Karim

Amo las flores, son gotas de belleza, pensamientos amables del Creador. El rosario, recitado con el alma, es una corona de perlas que se transforman en flores para Mí. Y las rosas de vuestras oraciones forman nubes para Mí, almohadas, senderos... Y al Cielo llegan vuestras flores, que Yo presento a Jesús, ¡y Él os sonríe! Mi vida en Nazareth. Giuliana Buttini

Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra

 




La Ascensión del Señor


El evangelio según san Mateo concluye con la perícopa que narra la aparición del Resucitado a los Once en Galilea. Mientras el recorrido terreno de Jesús llega  a su término, comienza la misión de los apóstoles, y precisamente a partir de la "Galilea de los gentiles", donde había comenzado el ministerio de Jesús a favor de Israel (4,12).

En el grupo de los Once conviven la adoración y la duda, y recuerdan, significativamente, el episodio de Pedro caminando sobre las aguas (14,31-33). Jesús, como entonces, se acerca a él para pedirle la fe. Jesús se presenta a los suyos como el Hijo del hombre glorioso (v. 18; cf. Dn 7,14) que, en virtud de su resurrección, sube a Dios y, con plena autoridad, deja a los suyos la encomienda final de continuar su propia misión, haciendo "discípulos a todos los pueblos" (v. 19). Ese "discipulado" se llevará a cabo mediante la inserción en la realidad viva de Dios -Padre, Hijo y Espíritu Santo- a través del bautismo y la observación de todo lo que Jesús ha mandado (cf. Jn 14,23).

Precisamente este vínculo hace que entre la historia y el Reino eterno ya no exista barrera alguna, sino continuidad. Cristo, resucitado y ascendido al cielo, no está, sin embargo, lejos de la tierra; o, mejor aún, gracias a la ascensión de Jesús, la tierra ya no está lejos del cielo. Mateo se abre con la "buena nueva" del nacimiento del Salvador, el Emmanuel, el Dios-con-nosotros. Y se cierra no con la partida de Cristo abandonando a los suyos, sino con la promesa de su permanencia hasta el final de los siglos: Jesús seguirá siendo para siempre el compańero de camino de la humanidad, hasta que ésta llegue a su meta gloriosa, en el seno de la Trinidad divina.

La atmósfera de la liturgia de la ascensión está penetrada siempre por una atormentadora nostalgia, porque nos pone en una fuerte tensión hacia el Cielo, verdadera patria del cristiano, y nos hace experimentar con mayor intensidad el deseo de la eternidad que también deberíamos sentir todos los días. En efecto, deberíamos consumirnos verdaderamente con la esperanza de contemplar sin velos el rostro de Dios. Sin embargo, con excesiva frecuencia advertimos que el peso de las realidades materiales nos mantiene pegados al suelo, nos despunta las alas, suscita en nosotros cansancio y duda.

Así se plantea un interrogante: cómo llegar a gozar de realidades que no son terrenas, que escapan a la experiencia sensible? Necesitamos un gusto especial suscitado en nosotros por el Espíritu Santo. La "santa alegría" que el Espíritu suscita en nosotros es muy diferente de la que se nos pasa de contrabando como tal. Es la alegría de las bienaventuranzas, fruto del sufrimiento, porque brota de la muerte y resurrección de Cristo. Se trata de una alegría santa, porque, en Cristo ascendido al cielo, nuestra humanidad ha sido ensalzada, elevada, mucho más allá de nuestros estrechos horizontes. Es preciso que nos dejemos educar para ver lo invisible. Cómo? Se ve creyendo, se siente esperando, se conoce amando. El misterio de la ascensión, tan bello y gozoso por el hecho de que nos presenta a Cristo vuelto de nuevo al seno del Padre, nos colma al mismo tiempo el corazón de sentimientos de humildad y bondad: Jesús permanece entre nosotros hasta el fin del mundo. Sólo ha cambiado de aspecto: lo encontramos en el pobre y en el que sufre. Por ahora no lo vemos glorioso. Lo conseguiremos sólo si antes lo reconocemos con verdadero amor en su humillación, acogiéndonos los unos a los otros.



17 de mayo: Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción -¡y a ti misma una espada te atravesará el alma!

PROCLAMA MI ALMA

Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción. -¡y a ti misma una espada te atravesará el alma!- (Lc 2, 34-35)

16 de mayo: Era como si vosotros estuvieseis con Nosotros, en nuestro pequeño jardín: Mi Hijo, como Dios, os veía a todos, y os mostraba a Mí

Junto a ti María...

"Immi, vendrán hombres y hombres a la tierra: ¡y muchos me amarán y te amarán!"
"¡Hijo Mío, no será en vano entonces lo que un día sufrirás por ellos!"
Era como si vosotros estuvieseis con Nosotros, en nuestro pequeño jardín: Mi Hijo, como Dios, os veía a todos, y os mostraba a Mí. ¡Y Yo desde entonces ya os amaba con infinito amor! Mi vida en Nazareth. Giuliana Buttini

15 de mayo: ¡Pensar en Mí es rezar! ¡Poner una flor frente a una imagen Mía es rezar!

Diario de María, por Athenas

¡Tu pensamiento, cuando se dirige a Mí es como una plegaria, aunque sea solamente un pensamiento! 
¡Pensar en Mí es rezar!
¡Poner una flor frente a una imagen Mía es rezar! 
Y estas plegarias tuyas las llevo a Mi Hijo, Mi querido Jesús y Él las recibe y las bendice. ¡Soy Yo, Myriam, María, la patrona de tu casa y de tu alma!. Revelaciones de María de Nazaret a Giuliana Buttini, mística italiana.