Viernes de la I semana de cuaresma. Abstinencia.
Vete primero a reconciliarte con tu hermano.
La Cuaresma: Reconciliación con Dios y con los hermanos.
Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿Quién podrá resistir?
Calendario de Cuaresma. Día 10 de 40.
Short:
Viernes de la I semana de cuaresma. Abstinencia. Vete primero a reconciliarte con tu hermano.
Miércoles de la I semana de cuaresma. Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias.
Miércoles de la I semana de cuaresma
A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás.
La Cuaresma: Urgencia de conversión.
Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias.
Calendario de Cuaresma. Día 8 de 40
Short:
Pasión: Viacrucis de Hakuna
La treintena de San José.
Martes de la I semana de cuaresma. Dios libra a los justos de sus angustias.

Martes de la I semana de cuaresma
Mi palabra cumplirá mi deseo.
La Cuaresma: Hacer la voluntad de Dios.
Dios libra a los justos de sus angustias.
Calendario de Cuaresma. Día 7 de 40
Short:
Pasión: Viacrucis de Hakuna
La treintena de San José.
lunes de la I semana de cuaresma Juzga con justicia a tu prójimo.
lunes de la I semana de cuaresma
Juzga con justicia a tu prójimo.
La Cuaresma: Practicar la verdadera religión.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.
Calendario de Adviento. Día 6 de 40.
Short:
Pasión: Viacrucis de Hakuna
La treintena de San José.
Jesús ayunó cuarenta días y es tentado
Jesús, proclamado por el Padre Hijo de sus complacencias, inmediatamente después del bautismo es conducido al desierto "por el Espíritu" para ser "tentado por el diablo": por consiguiente, esta prueba es querida por Dios. Jesús, que vino para recapitular toda la humanidad dando al Padre esa total adhesión que debía haber ofrecido Israel, es sometido a las mismas tentaciones del pueblo del Éxodo, como indican las citas del Deuteronomio con las que responde a Satanás (Dt 8,3; 6,16; 6,13). Pero donde Israel falló, Jesús vence.
La insidia diabólica comienza presentando a Jesús las esperanzas mesiánicas y pidiéndole que demuestre si es verdad que, como había afirmado la voz del cielo, es Hijo de Dios. A la propuesta de un mesianismo que satisfaga con facilidad las necesidades materiales del hombre, Jesús responde contraponiendo al alimento material el alimento espiritual de la Palabra vivificante de Dios (vv. 3s). A la imagen de una misión milagrera y espectacular que le propone el diablo, Jesús opone una sumisión incondicional a los designios de Dios (vv. 5-7). A la tentación del éxito sigue finalmente la del dominio -convertirse en seńor de la tierra, ceder a la idolatría del poder-, pero el camino mesiánico que Cristo intuyó en el desierto es muy distinto. Con la autoridad que le viene de su dedicación plena a Dios, él, el perfecto adorador del Padre, expulsa al demonio (vv. 8-11).
Mateo nos presenta a Jesús no sólo como el verdadero Israel, sino también como el nuevo Moisés, al citar el ayuno de cuarenta días y cuarenta noches, y la mención del "monte altísimo" desde donde el diablo le muestra todos los reinos de la tierra, aludiendo a Dt 34,1-4. Estos cuarenta días en el desierto preparan a Jesús para que asuma la guía del nuevo pueblo de Dios, a quien ofrece la Ley nueva.
El Seńor Dios prepara para el hombre un jardín delicioso y fértil: tierra de comunión y de encuentro entre el Creador y el "adán", tierra de libertad donde el amor es la consciente adhesión a la voluntad de Dios, con la certeza confiada de que quiere el bien de sus criaturas.
Aunque queda abierta la posibilidad del rechazo, aunque la serpiente puede hacerse notar en el jardín, el Espíritu de Dios conduce a Jesús al desierto: tierra de soledad donde todo calla y el silencio amplifica las voces que percibe el corazón; tierra de libertad donde Dios puede hablar o callar. También el diablo, el Divisor, puede encontrarnos en el desierto. Por eso fue conducido al desierto por el Espíritu.
El hombre engańado por el Maligno buscó una gloria que pensaba que un Dios envidioso le negaba: ser como Dios, autodeterminar lo que es el bien y el mal, la insidia de siempre. Y Adán se encontró desnudo, desterrado del jardín original, errante en una tierra que exige fatigas para producir pan. Jesús, por eso, bajó al abismo de la caída del primer hombre del orgullo y la autosuficiencia de cada uno de nosotros.
Como cualquier hombre, oyó la atractiva voz del que en la soledad absoluta se le acerca y le incita a probar sus propias posibilidades: someter a su servicio las leyes de la materia, instrumentalizar la protección divina, dominar el mundo comprometiéndose "sólo un poco" con el Príncipe de este mundo. Acaso no son los medios más adecuados para llevar a cabo con éxito la misión confiada? Son tentaciones que cada uno conoce bien, aunque nos limitemos al ámbito del propio trabajo.
Cuarto Domingo: La profecía de Simeón. (7 Domingos de San José)
Cuarto Domingo: La profecía de Simeón
Acoentece durante la Presentación en el Templo.
El Dolor: Escuchar la profecía del anciano Simeón, quien predijo que este Niño sería "signo de contradicción" y que una espada de dolor atravesaría el alma de María. José sufre por el destino de su esposa y su hijo.
El Gozo: Saber por el mismo Simeón que Jesús sería "Luz para alumbrar a las naciones" y gloria de su pueblo Israel. Padrenuestro, Avemaría y Gloria
o bien, 7 Padrenuestros y Avemarías en honor a los 7 dolores y gozos
Oración Final: "Oh Dios, que con inefable providencia te dignaste elegir al bienaventurado San José por esposo de tu Santísima Madre; concédenos, te rogamos, que merezcamos tener por intercesor en el cielo al que veneramos como protector en la tierra. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén." "San José, ruega por nosotros."
La devoción de los Siete Domingos de San José
Primer Domingo: La duda y el mensaje del Ángel
Segundo Domingo: La pobreza del nacimiento
Tercer Domingo: La Circuncisión y el Nombre de Jesús.
La treintena de San José.
Primer Domingo de Cuaresma. Quédate conmigo, Señor, en la tribulación.
I DOMINGO DE CUARESMA
El Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado.
Primer Domingo de Cuaresma.
Quédate conmigo, Señor, en la tribulación.
Calendario de Cuaresma. Día 5 de 40.
Short:
Pasión: Viacrucis de Hakuna
La treintena de San José.
SÁBADO DESPUÉS DE CENIZA. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores...
SÁBADO DESPUÉS DE CENIZA
No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan.
La Cuaresma: Cambiar de vida.
Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad.
Calendario de Cuaresma. Día 4 de 40
Short:
Pasión: Viacrucis de Hakuna
La treintena de San José.
Viernes después de ceniza, abstinencia.
Viernes después de ceniza, abstinencia
Cuando les sea arrebatado el esposo, entonces ayunarán.
La Cuaresma: Ayunar mientras se espera al Señor.
Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias.
Los viernes, a las 19:30, previo a la Misa de 20, rezamos el viacrucis.
JUEVES DESPUÉS DE CENIZA. La Cuaresma: Elegir entre la vida o la muerte.
MIÉRCOLES DE CENIZA Ayuno y abstinencia. Rasgad vuestros corazones, no vuestros vestidos.
Lee la Biblia diariamente
Lee un libro de espiritualidad cristiana
Haz una obra de caridad que sea significativa
Sé diligente
Confiésate
Lo más importante del Miércoles de Ceniza.
1. Es el primer día de la Cuaresma
Con el Miércoles de Ceniza inician los 40 días en los que la Iglesia llama a los fieles a la conversión y a prepararse verdaderamente para vivir los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en la Semana Santa.
El Miércoles de Ceniza es una celebración contenida en el Misal Romano. Este explica que en la Misa se bendice e impone en la frente de los fieles la ceniza hecha de las palmas bendecidas en el Domingo de Ramos del año anterior.
2. La imposición de las cenizas surge en los primeros siglos del cristianismo
La tradición de imponer la ceniza se remonta a la Iglesia primitiva. Por aquel entonces las personas se colocaban la ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad con un “hábito penitencial” para recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo.
La Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos casi 400 años D.C. y a partir del siglo XI, la Iglesia en Roma impone las cenizas al inicio de este tiempo.
3. La ceniza recuerda la necesidad de la misericordia de Dios
La ceniza es un símbolo. Su función está descrita en un importante documento de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, más precisamente en el artículo 125 del "Directorio sobre la piedad popular y la liturgia":
“El comienzo de los cuarenta días de penitencia, en el Rito romano, se caracteriza por el austero símbolo de las cenizas, que distingue la Liturgia del Miércoles de Ceniza. Propio de los antiguos ritos con los que los pecadores convertidos se sometían a la penitencia canónica, el gesto de cubrirse con ceniza tiene el sentido de reconocer la propia fragilidad y mortalidad, que necesita ser redimida por la misericordia de Dios. Lejos de ser un gesto puramente exterior, la Iglesia lo ha conservado como signo de la actitud del corazón penitente que cada bautizado está llamado a asumir en el itinerario cuaresmal. Se debe ayudar a los fieles, que acuden en gran número a recibir la Ceniza, a que capten el significado interior que tiene este gesto, que abre a la conversión y al esfuerzo de la renovación pascual”.
4. Las cenizas tienen varios significados
La palabra ceniza, que proviene del latín "cinis", representa el producto de la combustión de algo por el fuego. Esta adoptó tempranamente un sentido simbólico de muerte, caducidad, pero también de humildad y penitencia.
La ceniza, como signo de humildad, le recuerda al cristiano su origen y su fin: "Dios formó al hombre con polvo de la tierra" (Gn 2,7); "hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste hecho" (Gn 3,19).
5. Las cenizas se producen de las palmas del Domingo de Ramos
Para la ceremonia se deben quemar los restos de las palmas bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior. Estas son rociadas con agua bendita y luego aromatizadas con incienso.
6. Las cenizas se imponen en la frente al término de la homilía
Este acto tiene lugar en la Misa al término de la homilía y está permitido que los laicos ayuden al sacerdote. Las cenizas son impuestas en la frente, haciendo la señal de la cruz con ellas mientras el ministro dice las palabras bíblicas: «Acuérdate que eres polvo y en polvo te convertirás», o «Conviértete y cree en el Evangelio».
Luego, quien recibe las cenizas debe retirarse en silencio meditando la frase o invitación que la acaban de hacer.
7. Las cenizas también pueden imponerse sin Misa
Cuando no hay sacerdote la imposición de cenizas puede realizarse sin Misa, de forma extraordinaria. Sin embargo, es recomendable que al acto se preceda con una liturgia de la palabra.
Es importante recordar que la bendición de las cenizas, como todo sacramental, solo puede realizarla un sacerdote o diácono.
8. Las cenizas pueden ser recibidas por no católicos
Puede recibir este sacramental cualquier persona, inclusive no católica. Como especifica el Catecismo (1670 y siguientes) los sacramentales no confieren la gracia del Espíritu Santo como sí lo hacen los sacramentos, pero por la oración de la Iglesia estos «preparan a recibirla y disponen a cooperar con ella».
9. No es obligatorio recibir las cenizas
El Miércoles de Ceniza no es día de precepto y por lo tanto la imposición de ceniza no es obligatoria. No obstante, ese día concurre una gran cantidad de personas a la Santa Misa, algo que siempre es recomendable.
10. No existe tiempo exacto para llevar las cenizas en la frente
Cuanto uno desee. No existe un tiempo determinado.
11. En Miércoles de Ceniza es obligatorio el ayuno y la abstinencia
El Miércoles de Ceniza es obligatorio el ayuno y la abstinencia, como en el Viernes Santo, para los mayores de 18 años y menores de 60. Fuera de esos límites es opcional. Ese día los fieles pueden tener una comida “fuerte” una sola vez al día.
La abstinencia de comer carne es obligatoria desde los 14 años. Todos los viernes de Cuaresma también son de abstinencia obligatoria. Los demás viernes del año también, aunque según el país puede sustituirse por otro tipo de mortificación u ofrecimiento como el rezo del rosario. Fuente










