SALIR. Sal de ti mismo. Sal de tu rutina. Sal de lo que te tiene
atado. Sal de tu superficialidad. Sal de tus resentimientos. Sal, no te
acomodes.
ESCUCHAR. Hablas demasiado. Escucha a los que te rodean. Escucha el
clamor de los que sufren. Escucha la voz de Dios que te habla. Escucha tu yo
profundo. Escucha el silencio. Escucha la voz de la primavera.
CAMINAR. Párate a pensar. Elige, decide y luego camina. Jesús es tu
camino y tu compañero de camino. No te detengas. Supera tus cansancios.
RENUNCIAR. Hay que soltar lastre. Hay que dejar lo que te inmoviliza.
No te dejes seducir por lo que te hace daño. Renuncia a tu cobardía.
CAMBIAR. Comienza ya. Hoy puedes ser distinto. Hoy puedes comenzar
algo nuevo. Hoy puedes mejorar un poco tu mundo y el que te rodea.
PERDONAR.
No escarbes en tus heridas. No des vueltas a lo que otro te hizo. No respondas
al mal con otro mal. Abre tu corazón y sé generoso.
CULTIVAR. Cultiva la bondad, la amistad, el optimismo, la alegría,
la paz.
LIBERARSE. Lucha por tu libertad. Rompe tus cadenas. Descúbrelas.
COMPARTIR. Comparte tus
alegrías, tus miedos, tu tus penas, tus sueños, tus inquietudes, tus trabajos,
tu camino. Da tu mano al que cae.
COMPROMETERSE.
No hables de amor, ama. No hables de solidaridad, sé solidario. No hables de
compartir, comparte con otros lo tuyo. No hables de paz, construye la paz. No
hables de silencio, calla.
RENOVARSE. Renueva tu fe, tus sentimientos, tus actitudes, tu vida,
tus compromisos, tus relaciones, tu empeño y esfuerzo por ser mejor.
SUBIR. Escala la cumbre de la humildad, del servicio desinteresado,
de la liberación de las cosas, de tu silencio frente a la ofensa.
BAJAR. Baja de tu orgullo. Baja tus compromisos a la arena de la
vida ordinaria. Baja tus ínfulas prepotentes. Baja el tono de tu agresividad.
Baja el nivel de tus exigencias a otros y sube el nivel de las tuyas propias.
COMUNIDAD. Crea calor de hogar. Reparte abrazos. Sé elemento de
unión, no de división. Estrecha lazos. Restaña heridas. Repara rupturas. Tiende
puentes. Cierra tu boca a palabras hirientes. Destaca bondades.
Un compañero mío me cuenta esta historia: Recientemente, después de presidir una Eucaristía, una mujer de la asamblea se le presentó con este comentario: “¡Qué horrible lectura de la Escritura hemos tenido hoy! ¡Si esta es la clase de Dios al que rendimos culto, entonces yo no quiero ir al cielo!”
La lectura para la liturgia de ese día estaba tomada delcapítulo 24del Segundo Libro de Samuel, donde, aparentemente, Dios se enfada con David por contar el número de hombres que tenía para el servicio militar y entonces le castiga enviando una peste que mata a setenta mil personas.
¿Es esto, de hecho, palabra de Dios? ¿Se enfadó Dios, de verdad, con David por hacer éste un simple censo, y mató a setenta mil personas para darle una lección? ¿Qué posible lógica podría justificar esto? Tal como suena, literalmente, sí, este es un texto horrible.
¿Qué pensamos de pasajes como éste y de muchos otros donde Dios, aparentemente, demanda violencia en su nombre? Por citar sólo un ejemplo: En sus instrucciones a Josué cuando entran en la tierra prometida, Dios le ordena matar todo que encuentren en la tierra de Canaán: a todos los hombres, a todas las mujeres, a todos los niños e incluso a todos los animales. ¿Por qué? ¿Por qué Dios querría tan despiadadamente que todas estas personas fueran destruidas? ¿Podemos creer que Dios haría esto? Hay otros ejemplos similares, como, por ejemplo, en el Libro de los Jueces, donde Dios asiente a la petición de Jefté, el galaadita, bajo la condición de que sacrifique a su propia hija sobre el altar del sacrificio. Textos como éste parecen ir contra la verdadera esencia de la naturaleza de Dios, como lo revela el resto de la Escritura.
A Dios, en la escritura, se le muestra a veces, aparentemente, como si fuera arbitrario, cruel, violento, demandando violencia de los creyentes y completamente insensible a la vida de cualquiera que no sea de sus escogidos favoritos. Si uno tomara estos textos literalmente, no podrían ser usados para justificar el mismo tipo de violencia que grupos extremistas como el Estado Islámico y Al-Qaeda llevan a cabo bajo la creencia de que Dios les ama a ellos solos y ellos son libres de matar a otros en su nombre.
Nada podría estar más lejos de la verdad y nada podría estar más lejos del significado de estos textos. Estos textos, como la erudición bíblica aclara, no son para ser tomados literalmente. Son antropomórficos yarquetípicos. Cada vez que son leídos, podrían estar precedidos por la especie de negador de responsabilidad que ahora vemos con frecuencia en las películas donde nos dicen: No murieron realmente animales al hacer este film. Así, tampoco murieron realmente personas en estos textos.
Ante todo, estos textos son antropomórficos, lo cual significa que en ellos atribuimos a Dios nuestras propias emociones e intenciones. De aquí se sigue que estos textos reflejan nuestros sentimientos, no los de Dios. Por ejemplo, cuando Pablo nos dice que cuando pecamos experimentamos la “ira de Dios”, no estamos para pensar que Dios se enfada con nosotros cuando pecamos y envía un castigo expreso sobre nosotros. Más bien, cuando pecamos, somos nosotros los que nos castigamos, empezamos a odiarnos y sentimos como siDios se haya enfadado con nosotros. Los escritores bíblicos escriben con frecuencia en este género. Dios nunca nos odia, sino que, cuando pecamos, acabamos odiándonos a nosotros mismos.
Estos textos son también arquetípicos, lo cual significa que son eficaces, imágenes primitivas que explican cómo funciona la vida. Recuerdo a un hombre que me vino un domingo después de la liturgia, cuando la lectura había proclamado la orden de Dios de que Josué matara a todos los cananeos al entrar en la Tierra de Promisión. El hombre me dijo: “Vd. me tendría que haber dejado predicar hoy. Sé que ese texto significa: Soy un alcohólico en recuperación, y ese texto quiere decir `pavo frío´. Como alcohólico, uno tiene que dejar su mueble completamente vacío de licor, toda botella, de modo que ni siquiera puedas tener la menor bebida. ¡Todo cananeo debe ser matado! Jesús dijo lo mismo, aunque usó una metáfora más blanda: A vino nuevo, odres nuevos.” En esencia, ese es el significado de este texto.
Pero, aun así, si estos textos no son literales, ¿no son, a pesar de todo, la palabra inspirada por Dios? ¿Podemos justificarlos sólo porque los sentimos inconvenientes?
Dos cosas se podrían decir en respuesta a esto: Primera, todos los textos solos de la Escritura deben ser vistos en el contexto más amplio y total de la Escritura y de nuestra total teología de Dios; y, como tal, demandan una interpretación que sea coincidente con la naturaleza de Dios como revelado totalmente en la Escritura. Y, en la Escritura como conjunto, vemos que Dios es no negociablemente todo-amoroso, todo-misericordioso y todo-bondadoso, y que es imposible atribuir parcialidad, dureza, brutalidad, favoritismo y violencia a Dios. Además, la Escritura es válida e inerrante en la interpretación de su mensaje, no en la literalidad de su expresión. Por ejemplo, no tomamos literalmente el mandato de Jesús “no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra”, ni el mandato de Pablo “esclavos, estad sometidos a vuestros amos.”
El contexto y la interpretación no son racionalizaciones, son deber sagrado. No podemos hacer la Escritura indigna de Dios.
La Archicofradía del Corazón de María se constituyo el 16 de Septiembre del 2013 para fomentar la espiritualidad cordimariana-claretiana en nuestra iglesia parroquial del Corazón de María de Oviedo.
Actualmente consta de 25 socios que reciben mensualmente una hora de FORMACIÓN ESPIRITUAL todos los últimos lunes de mes, de 18:30 a 19:30 .
A NIVEL CULTURAL celebran los cinco primeros sábados de mes de Octubre a Febrero a las 19:00 h en la Iglesia.
A NIVEL MISIONERO participan en algunas actividades que ayudan a reavivar el Espíritu Claretiano misionero en la Parroquia.
El 6 de febrero de 2016 , en la celebración del último sábado del mes, se bendijeron e impusieron las "Medallas" a los archicofrades; se recordó el "Reglamento" de la Archicofradía; se renovó la consagración personal al Corazón de María y se exhortó a vivir la espiritualidad cordimariana-claretiana como algo propio de la comunidad parroquial .
Con este motivo se ha restaurado la imagen el Corazón de María que preside los actos de culto de la archicofradía.
¿Quiénes somos?.- Somos un grupo de seglares cristianos que se
encarga de preparar y leer las lecturas de las Eucaristías de cada día en la
Parroquia, así como de otras celebraciones especiales que tengan lugar.
Tenemos la autorización previa eclesial correspondiente para ello, así como
para impartir la comunión en las misas o llevarla a los enfermos que se nos
encomiende.
¿Qué hacemos?.- Como ministros extraordinarios, prestar
generosamente los servicios a la comunidad parroquial en los aspectos
celebrativos señalados anteriormente.
El grupo está formado por más de 20 personas,
que se reparten la asistencia y
participación en las distintas Misas que se celebren cada día en la parroquia, según calendario
previamente estudiado y confeccionado por los Responsables.
Este grupo se prepara y capacita en una
reunión mensual para la misión que se le encomienda, dirigidos por un
Responsable del grupo y un Sacerdote, que coordinan y dirigen las distintas
tareas.
Somos un grupo abierto a todo el que quiera participar.
¿Cómo conectar con nosotros? María Dolores Hernández (responsable) Teléfonos 985230496 - 985230611 - 667653592
El próximo lunes 15 de este mes de
Febrero da comienzo el "Cursillo Prematrimonial," en la Parroquia del
Corazón de María de Oviedo, con el fin de ayudar a la formación de los Novios que se preparan
para recibir el Sacramento del Matrimonio.
1. El próximo fin de semana, 13-14 de febrero, será
la campaña contra el hambre. Por eso hoy no hay colecta de Cáritas.
2- El viernes 12 a las 20:30 horas en el salón de actos tendremos la Cena del Hambre. Hablará un misionero y
después cenaremos pan y agua para sensibilizarnos. Desearíamos que vinieran los
más posibles.
3. El 10 de febrero es miércoles de ceniza, día de ayuno y
abstinencia. La ceniza e impondrá en todas las misas al principio.
4-En cuaresma
tendremos vísperas todos los días antes de la Misa de la tarde y el viernes
habrá Viacrucis.
¿Cuál es la verdadera raíz de la soledad humana? ¿Un defecto en nuestro modo de ser? ¿La insuficiencia y el pecado? ¡Lo dice todo la famosa frase de san Agustín: Nos has hecho para ti, Señor, y nuestros corazones están inquietos hasta que descansen en ti.!
La afirmación de san Agustín, a pesar de todo su mérito, no es suficiente. Somos almas infinitas en vidas finitas, y eso solo sería bastante para explicar nuestra incesante e insaciable inquietud; pero hay algo más, esto es, nuestras almas entran en el mundo llevando el sello de eternidad, y esto da a toda nuestra inquietud un colorido singular.
Hay varias explicaciones de esto: Por ejemplo, Bernard Lonergan, el muy considerado teólogo y filósofo, indica que el alma humana no entra en el mundo como tabla rasa, una pura y limpia hoja de papel en la que cualquier cosa puede ser escrita. Más bien -para él- nacemos con el sello de los primeros principios indeleblemente estampados en nuestra alma. ¿Qué quiere decir con esto?
La teología y la filosofía clásicas señalan cuatro cosas que llaman trascendentales, queriendo decir que de alguna manera se aplican a todo lo que existe, a saber, unidad, verdad, bondad y belleza. Todo lo que existe lleva de alguna manera estas cuatro cualidades. Con todo, estas cualidades son perfectas sólo en Dios. Dios solo es perfecta unidad, perfecta verdad, perfecta bondad y perfecta belleza. Pero, para Lohergan, Dios sella estas cuatro cosas, en su perfección, en el centro del alma humana.
Por consiguiente, entramos en el mundo conociendo, aunque oscuramente, la perfecta unidad, la perfecta verdad, la perfecta bondad y la perfecta belleza, porque ya subyacen dentro de nosotros como un imborrable sello. De esta suerte, podemos distinguir lo cierto de lo falso porque ya conocemos la perfecta verdad y bondad en el centro de nuestras almas, justamente como también reconocemos instintivamente el amor y la belleza, porque ya las conocemos de un modo perfecto, aunque oscuro, en nosotros mismos. En esta vida, no aprendemos la verdad, la reconocemos; no aprendemos el amor, lo reconocemos; y no aprendemos lo que es bueno, lo reconocemos. Reconocemos estas cosas porque ya las poseemos en el centro de nuestras almas.
Algunos místicos expresaron esto de una manera mítica: la enseñanza de que el alma humana viene de Dios y que lo último que Dios hace antes de poner un alma en el cuerpo es besar el alma. El alma entonces va a través de la vida recordando siempre oscuramente ese beso, un beso de amor perfecto, y el alma mide todos los amores y besos de la vida en contraste con ese perfecto beso primero.
Los antiguos estoicos griegos enseñaron algo similar. Decían que las almas pre-existían en Dios y que Dios, antes de poner un alma en un cuerpo, borraría la memoria de su pre-existencia. Pero el alma entonces estaría siempre inconscientemente atraída hacia Dios porque, habiendo procedido de Dios, el alma siempre recordaría oscuramente su verdadera casa, Dios, y dolería volver allí.
En una versión más bien interesante de esta noción, enseñaron que Dios ponía el alma en el cuerpo sólo cuando el bebé estaba ya plenamente formado en el vientre de su madre. Inmediatamente después de poner el alma en el cuerpo, Dios sellaría la memoria de su pre-existencia cerrando físicamente los labios del bebé en contraste del hablar sin fin de su pre-existencia. Por eso tenemos una pequeña hendidura debajo de nuestras narices, justo encima del centro de nuestros labios. Es donde el dedo de Dios selló nuestros labios. Esta es la razón por la que siempre que nos esforzamos en recordar algo, nuestro dedo índice se levanta instintivamente a esa hendidura que está debajo de nuestra nariz. Estamos tratando de recuperar una memoria primitiva.
Quizás una metáfora podría ser útil aquí: Nosotros hablamos comúnmente de las cosas como “que suenan verdaderas” o “que suenan falsas”. Pero sólo suenan las campanas. ¿Hay una campana dentro de nosotros que suena algo, de un cierto modo cuando las cosas son verdaderas y de otro modo cuando son falsas? En esencia, sí. Alimentamos una memoria inconsciente de haber conocido una vez de modo perfecto el amor, la bondad y la belleza. De ahí que las cosas sonarán verdaderas o falsas, dependiendo de si están midiendo o no el amor, la bondad y la belleza que ya residen en una forma perfecta en el corazón de nuestras almas.
Y ese corazón, ese centro, ese lugar de nuestras almas donde hemos sido sellados con los primeros principios y donde recordamos inconscientemente el beso de Dios antes de que nazcamos, es el verdadero sitio de ese dolor congénito que hay en nosotros y que, en esta vida, nunca puede ser calmado. Llevamos la oscura memoria, como dice Henri Nouwen, de haber sido cuidados una vez por manos mucho más delicadas de lo que encontramos en esta vida.
Nuestras almas recuerdan oscuramente haber conocido una vez el amor perfecto y la belleza perfecta. Pero, en esta vida, nunca encontramos esa perfección, aun cuando suframos para siempre por alguien o algo con el fin de encontrarnos a esa profundidad. Esto crea en nosotros una soledad mortal, una añoranza por lo que llamamos un compañero del alma, a saber, una añoranza por alguien que pueda reconocer, compartir y respetar genuinamente lo que hay más profundo dentro de nosotros. Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) -