11 de mayo 2018: Padre, Hijo y Espíritu Santo, os adoro profundamente y os ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo


“Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, os adoro profundamente y os ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra, en reparación de los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que El mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón Inmaculado de María, os pido la conversión de los pobres pecadores”.


Oración que la Virgen de Fátima recomendó a los pastorcillos, por medio del Ángel de Portugal.

El Video del Papa 05-2018 – La misión de los laicos – Mayo 2018

Padre Damian de Molokai. Misionero de los leprosos, patrón de marginados y enfermos de SIDA

Cuando en 1959, Hawai se convirtió en el estado número 50 de los Estados Unidos, los representantes del pueblo hawaiano escogieron a Damián para que su estatua les representara en el Capitolio de Washington. (Fuente)
El belga más grande de todos los tiempos (VRT 2005)
"El mundo politizado y amarillista puede tener muy pocos héroes que se puedan comparar con el Padre Damián de Molokai. Es importante que se investiguen las fuentes de tal heroísmo". (Mahatma Gandhi)
Cuando la hermana y heredera del rey de Hawai, la princesa Lydia Liliʻuokalani visitó el establecimiento para entregar la condecoración (Caballero Comandante de la Real Orden de Kalākaua), se conmovió de tal manera, y sintió como si se le rompiera el corazón por lo que le resultó imposible leer su discurso. La princesa compartió esta experiencia con el mundo aclamando los esfuerzos del Padre Damián. Consecuentemente, el nombre de Damián y su trabajo fueron conocidos en los Estados Unidos y en Europa. Los protestantes americanos consiguieron una gran suma de dinero para la misión. La Iglesia de Inglaterra envió comida, medicina, ropas y suministros. Se cree que el Padre Damián nunca se colgó la medalla que le otorgaron, aunque fue puesta a su derecha en su lecho de muerte.  (Fuente)


«Fue un ángel en el infierno. Abrasado de amor a Cristo, por quien quiso sufrir y ser despreciado, no dudó en entregar su vida junto a los leprosos de Molokai haciendo de aquél lugar, cuajado de desdichas, un pequeño remanso del cielo»
Ante su vida enmudecen las palabras. Porque este gran apóstol de la caridad, que no abandonó a sus queridos enfermos, murió como ellos dando un testimonio de entrega conmovedor. Vino al mundo en Tremelo, Bélgica, el 3 de enero de 1840. Tenía manifiesta vocación para ser misionero. En las manualidades infantiles incluía de forma predilecta la construcción de casas que recuerdan a las que ocupan los misioneros en la selva. Su hermana y él abandonaron el hogar paterno con el fin de hacerse ermitaños y vivir en oración. Para gozo de sus padres, la aventura terminó al ser descubiertos por unos campesinos.

Cuando tenía edad suficiente para trabajar, ayudó a paliar la maltrecha economía doméstica empleado en tareas de construcción y albañilería. También sabía cultivar las tierras. Era un campesino, y ese noble rasgo se apreciaba en su forma de actuar y de hablar. Tenía por costumbre realizar la visita al Santísimo y un día, mientras se hallaba en su parroquia, escuchó el sermón de un redentorista que decía: «Los goces de este mundo pasan pronto... Lo que se sufre por Dios permanece para siempre... El alma que se eleva a Dios arrastra en pos de sí a otras almas... Morir por Dios es vivir verdaderamente y hacer vivir a los demás». En 1859 ingresó en la Congregación de Misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y de María de Lovaina.
Admiraba a san Francisco Javier y le pedía: «Por favor, alcánzame de Dios la gracia de ser un misionero como tú». La ocasión llegó al enfermar su hermano, el padre Pánfilo, religioso de la misma Orden, que estaba destinado a Hawai. Él iba a sustituirlo. A renglón seguido aquél sanó, favor que el santo agradeció a María en el santuario de Scherpenheuvel (Monteagudo). Ese día se despidió de sus padres a los que no volvería a ver. Inició el viaje en 1863. Fue una travesía complicada. Tuvo que hacer de improvisado enfermero asistiendo a los que se indisponían. Entre todos los pasajeros se fijó especialmente en el capitán del barco. Éste reconoció que nunca se había confesado, asegurando que con él habría estado dispuesto a hacerlo. Damián no pudo atenderle porque no era sacerdote, pero años después lo haría en una situación dramática inolvidable.
Fue ordenado en Honolulu. Después, enviado a una pequeña isla de Hawai, su primera morada fue una modesta palmera. Allí construyó una humilde capilla que fue un remanso del cielo. Convirtió a casi todos los protestantes. Comenzó a asistir a los enfermos; les llevaba medicinas y consiguió devolver la salud a muchos. En esa primera misión advirtió la presencia de la lepra, una enfermedad considerada maldita, una de cuyas consecuencias era el destierro. Los enfermos del lugar eran deportados a Molokai donde permanecían completamente abandonados a su suerte. Sus vidas, mientras duraban, también iban carcomiéndose en medio de la podredumbre de las miserias y pecados. Enterado Damián de la existencia de ese gulag en el que yacían desasistidas tantas criaturas, rogó a su obispo monseñor Maigret que le autorizase a convivir con ellos. El prelado, aún estremecido por la petición, se lo permitió. Damián no era un irresponsable. Sabía de sobra a lo que se enfrentaba, y dejó clara la intención que le guiaba: «Sé que voy a un perpetuo destierro, y que tarde o temprano me contagiaré de la lepra. Pero ningún sacrificio es demasiado grande si se hace por Cristo».

Llegó a Molokai en 1873. Le recibió un enjambre de rostros mutilados. El lugar, calificado como un «verdadero infierno», estaba maniatado por desórdenes y vicios diversos, droga para asfixia de su desesperación. Le acogieron con alegría. Con él un rayo de esperanza atravesó de parte a parte la isla. No hubo nada que pudiera hacer, y que dejara al arbitrio. Lo tenía pensado todo. Puso en marcha diversas actividades laborales y lúdicas. Incluso creó una banda de música. Con su presencia desaparecieron los enfermos abandonados. A todos los atendía con paciencia y cariño; les enseñaba reglas de higiene y consiguió que, dentro de todo, fuese un lugar habitable. A la par enviaba cartas pidiendo ayuda económica, que iba llegando junto con alimentos y medicinas. Era sepulturero, carpintero de los ataúdes y fabricante de las cruces que recordaban a los fallecidos. Además, hacía frente a los temporales reconstruyendo las cabañas destruidas. El trato con los enfermos era tan natural que les saludaba dándoles la mano, comía en sus recipientes y fumaba en la pipa que le tendían. Iba llevando a todos a Dios.
Las autoridades le prohibieron salir de la isla y tratar con los pasajeros de los barcos para evitar un contagio. Llevaba años sin confesarse y lo hizo en una lancha manifestando sus faltas a voz en grito al sacerdote que viajaba en el barco contenedor de las provisiones para los leprosos. Fue la única y la última confesión que hizo desde la isla. Un día se percató de que no tenía sensibilidad en los pies. Era el signo de que había contraído la lepra. Escribió al obispo:«Pronto estaré completamente desfigurado. No tengo ninguna duda sobre la naturaleza de mi enfermedad. Estoy sereno y feliz en medio de mi gente». Extrajo su fuerza de la oración y la Eucaristía: «Si yo no encontrase a Jesús en la Eucaristía, mi vida sería insoportable». Ante el crucifijo, rogó: «Señor. por amor a Ti y por la salvación de estos hijos tuyos, acepté esta terrible realidad. La enfermedad me irá carcomiendo el cuerpo, pero me alegra el pensar que cada día en que me encuentre más enfermo en la tierra, estaré más cerca de Ti para el cielo».
Cuando la enfermedad se había extendido prácticamente por todo su cuerpo, llegó un barco al frente del cual iba el capitán que lo condujo a Hawai. Quería confesarse con él. Al final de su vida fue calumniado y criticado por cercanos y lejanos. Él decía: «¡Señor, sufrir aún más por vuestro amor y ser aún más despreciado!». Murió el 15 de abril de 1889. Dejaba a sus enfermos en manos de Marianne Cope. Juan Pablo II lo beatificó el 4 de junio de 1995. Benedicto XVI lo canonizó el 11 de octubre de 2009.

10 de mayo 2018: S.Juan de Ávila. Nuestro oficio será pensar en vos, hablar de vos, seguiros a vos en vuestra vida y mirar cómo hacíais y así hacer nosotros...


“Señora, nuestro oficio será pensar en vos, hablar de vos, seguiros a vos en vuestra vida y mirar cómo hacíais y así hacer nosotros gastarnos hemos todos en vuestro servicio.”
San Juan de Ávila. 1500 a 1569 (santo del día 10 de mayo)

Lo más importante que he hecho en mi vida.

En cierta ocasión, durante una charla que dí ante un grupo de profesionales, me hicieron esta pregunta:
- " ¿Qué es lo más importante que ha hecho en su vida?"
En mi calidad de ingeniero industrial, sabía que los asistentes deseaban escuchar anécdotas sobre mi trabajo, entonces les respondí:
- "Lo más importante que he hecho en la vida, tuvo lugar el 8 de octubre de 1990. Comencé el día jugando al golf con un amigo mío al que no había visto en mucho tiempo. Entre jugada y jugada me contó que su esposa y él acababan de tener un bebé.
Mientras jugábamos, llegó el padre de mi amigo, que consternado, le dijo que al bebé se lo habían llevado de urgencia al Hospital. En un instante, mi amigo se subió al auto de su padre y se marchó. Yo, por un momento, me quedé donde estaba, sin saber qué debía hacer. ¿Seguir a mi amigo al hospital?. Mi presencia allí, me dije, no iba a servir de nada, pues la criatura estará al cuidado de médicos y enfermeras, y nada de lo que yo hiciera o dijera iba a cambiar las cosas. ¿Brindarle mi apoyo moral? Eso, quizás, pero tanto él como su esposa provenían de familias numerosas, y sin duda estarían rodeados de parientes, que les ofrecerían el apoyo necesario. Lo único que haría yo, sería estorbar. Así que decidí ir más tarde al hospital a visitar a mi amigo. Al poner en marcha mi coche, me percaté que mi amigo había dejado su todoterreno con las llaves puestas, estacionado junto a las canchas. Decidí entonces cerrar su coche e ir al hospital a entregarle las llaves. Como supuse, la sala de espera estaba llena de familiares. No tardó en presentarse un médico, que se acercó a la pareja, comunicándoles en voz baja que su bebé había fallecido. Los padres se abrazaron y lloraron, mientras todos los demás los rodeamos en medio del silencio y el dolor. Al verme mi amigo, se refugió en mis brazos y me dijo:"Gracias por estar aquí". Durante el resto de la mañana, permanecí sentado en la sala de urgencias del hospital, viendo a mi amigo y a su esposa sostener en brazos a su bebe y despedirse de él. "Esto es lo más importante que he hecho en mi vida", y aquella experiencia me dejó tres enseñanzas:

Primera: lo más importante que he hecho en la vida, ocurrió cuando no había absolutamente nada que yo pudiera hacer. Nada de lo racional que aprendí en la universidad, ni en el ejercicio de mi profesión, me sirvió en tales circunstancias. A dos personas les sobrevino una desgracia y lo único que pude hacer fue acompañarlos y esperar. Pero estar allí, era lo principal.
Segunda: aprendí que al aprender a pensar, casi me olvido de sentir.
Tercera: aprendí que la vida puede cambiar en un instante.

Así pues, hacemos planes y concebimos nuestro futuro como algo real, y olvidamos que perder el empleo, sufrir una enfermedad grave o un accidente y muchas de otras cosas más, pueden alterar ese futuro en un abrir y cerrar de ojos. Desde aquel día, busqué un equilibrio entre el trabajo y la vida; Aprendí que ningún empleo compensa perderse unas vacaciones, romper con la pareja o pasar un día festivo lejos de la familia. Y aprendí que lo más importante en la vida, no es ganar dinero, ni ascender en la escala social, ni recibir honores. Lo más importante en la vida, es el tiempo que dedicamos a cultivar una amistad.
Por eso doy infinitas gracias a Dios por:
a) Por mis hijos que NO limpian sus cuartos, pero están viendo la tele, porque significa que están en casa y no en las calles.
b) Por los descuentos en mi sueldo, porque significa que estoy trabajando.
c) Por el desorden que tengo que limpiar después de una fiesta, porque significa que estuvimos rodeados de seres queridos.
d) Por el ruído de las campanas de la iglesia, porque eso significa que está junto a mi casa y no he de realizar sacrificados desplazamientos como ocurre en zonas remotas del planeta y además, puedo libremente asistir sin que peligre mi vida, como en otros países.
e) Por la ropa que me queda un poco ajustada, porque significa que tengo más que suficiente para comer.
f) Por mi sombra que me ve trabajar, porque significa que puedo ver salir al sol.
g) Por el césped que tengo que cortar, ventanas que necesito limpiar, cañerías que arreglar, porque significa que tengo una casa.
h) Por las quejas que escucho acerca del gobierno, porque significa que tenemos libertad de expresión.
i) Porque no encuentro estacionamiento, porque significa que tengo un automóvil.
j) Por los gritos de los niños, porque significa que puedo oír.
k) Por la ropa que tengo que lavar y planchar, porque significa que me puedo vestir.
l) Por el cansancio al final del día, porque significa que fui capaz de trabajar duro.
m) Por el despertador que suena temprano todas las mañanas, porque significa que... ¡estoy vivo!.
n) Y finalmente, por la cantidad de whatsapps y correos electrónicos que recibo, por mis contactos en las redes sociales,  porque significa que tengo amigas y amigos que piensan en mí y porque significa que tengo dispositivos con conexión a Internet.
¡Cuántas cosas hay que agradecer al Señor que nos parecen obvias! Fuente

9 de mayo 2018: Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo y Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman



"Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. 

Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman.”


Oración que la Virgen de Fátima recomendó a los pastorcillos, 
por medio del Ángel de Portugal.

8 de mayo 2018: Nuestra Señora de Luján, celestial Patrona de Argentina


"En este día en el que se celebra Nuestra Señora de Luján, celestial Patrona de Argentina, deseo hacer llegar a todos los hijos de esas queridas tierras mi sincero afecto, a la vez que pongo en manos de la Santísima Virgen todas sus alegrías y preocupaciones". 

Papa Francisco. 


Pobreza, castidad y obediencia en una edad secular

Al cardenal Francis George le preguntaron una vez qué pensaba del pacifismo radical de personas como Dorothy Day y Daniel Berrigan, figuras proféticas que creían en la no-violencia absoluta. “¿Cómo puede ser práctico esto? -le preguntaron-. Es completamente ingenuo creer que podemos vivir sin policía y sin soldados”. Esta fue su respuesta: “El mundo necesita pacifistas, de la misma manera que necesita célibes consagrados: No son prácticos. Están fuera de lugar en este mundo. Pero apuntan al mundo escatológico, el mundo del cielo, un mundo en el que no habrá armas, donde las exclusividades de parentesco no existirán como existen ahora, donde la familia no estará basada en la biología, la sangre o el matrimonio, donde no habrá gente pobre y donde todo pertenecerá a todos”.
Pensé en eso recientemente mientras dirigía un taller sobre vida religiosa para un grupo de jóvenes que estaban discerniendo si profesar la vida consagrada o no. Mi tarea no era tratar de persuadirles de que se unieran a una comunidad religiosa sino ayudarles a entender aquello a lo que esa vidales vincularía en caso de que se asociaran. Eso significó, por supuesto, largos debates sobre los tres votos que la gente asume para estar en la vida religiosa: pobreza, castidad y obediencia (clásicamente llamados “los Consejos Evangélicos).
¿Qué hay que decir sobre la pobreza, castidad y obediencia en un mundo cuya mayor parte pone su esperanza en las riquezas materiales, generalmente identifica la castidad con la frigidez y valora la libertad individual sobre todo lo demás?
Bueno, sin duda, la pobreza, castidad y obediencia son vistas como  radicalmente contraculturales; pero eso es mayormente porque, por lo general, no son muy bien entendidas (a veces incluso por aquellos que están viviéndolas de por vida). Para la mayoría de la gente, son vistas como una renunciación drástica, el sacrificio de una vida total, la denegación innatural de la sexualidad de uno y la firma adolescente sobre la libertad y creatividad de uno. Pero eso es una mala interpretación.
Pobreza, castidad y obediencia no son una pérdida de nuestras riquezas, sexualidad y libertad. Son más bien una genuina y rica modalidad de las riquezas, la sexualidad y la libertad.
El voto de pobreza no consiste primariamente en vivir con cosas más baratas, no tener lavaplatos y hacer tu propio trabajo de casa. Tampoco se trata de renunciar a las formas de riquezas que pueden contribuir al pleno florecimiento de la vida. Una vida de pobreza voluntaria es una forma vivida de decir que todas las posesiones materiales son regalo, que el mundo pertenece a todos, que nadie posee un terruño y que las necesidades de nadie son prioritarias. Es un voto contra el consumismo y tribalismo, y aporta sus propias maravillosas riquezas como algo significativo y en la felicidad y gozo de una vida compartida.
Lo mismo para el voto de castidad: Correctamente entendido, no consiste en perderse los goces de la sexualidad. Es una rica modalidad de la sexualidad misma, dado que ser sexual significa más que tener sexo. La sexualidad es una hermosa energía dada por Dios en nosotros para muchas cosas: comunidad, amistad, unión, integridad, familia, juego, altruismo, disfrute, placer, creatividad, consumación genital y para todo lo que nos lleva más allá de nuestra soledad y nos hace generativos. Y así, los verdaderos gozos reales que se encuentran en la comunidad, la amistad y el servicio a otros no son un sustituto sexual de segunda categoría. Portan su propio florecimiento sexual en términos de dirigirnos fuera de nuestra soledad.
Lo mismo vale para la obediencia. Correctamente entendida, no consiste en perder la verdadera libertad. Más bien se trata de una rica modalidad de la libertad misma, practicada por Jesús (que repetidamente dice: “Yo no hago nada por cuenta mía. Sólo hago la voluntad del Padre”). La obediencia, como voto religioso, no es un inmaduro sacrificio de la libertad y edad adulta de uno. Es más bien una radical sumisión del humano ego de uno (con sus heridas, deseos, concupiscencias, ambiciones privadas y codicias) a algo y Alguien superior a uno mismo, como visto en los compromisos humanos y religiosos en personas desde Jesús a Teilhard de Chardin, a Dag Hammarskjold, a Simone Weil, a Madre Teresa, a Jean Vanier, a Daniel Berrigan. En todos estos, vemos a una persona que anduvo por esta tierra en una libertad que no sólo podemos envidiar sino claramente también en una libertad que se afirma en un doblar la rodilla de la voluntad individual de uno a algo superior.
Nuestros pensamientos y nuestros sentimientos están fuertemente influidos por el conjunto de rutinas culturales en las que nos encontramos. De esta suerte, dado cómo nuestra cultura entiende las riquezas, el sexo y la libertad hoy día, este puede muy bien ser el momento más difícil en muchos siglos para hacer los votos de pobreza, castidad y obediencia, y vivirlos de por vida. Las pequeñas maravillosas comunidades religiosas no están desbordadas con solicitudes a la vida consagrada. Pero, porque es más difícil que nunca, es también más importante que nunca que algunas mujeres y hombres elijan, voluntariamente, vivir proféticamente durante toda la vida estos votos.
Y su aparente sacrificio será ampliamente premiado; porque, paradójicamente, la pobreza acarrea sus propias riquezas, la castidad reporta su propio florecimiento, y la obediencia nos proporciona la más profunda de todas las libertades humanas.  

CELEBRACIÓN DEL DÍA DE LA MADRE EN NUESTRA PARROQUIA

En la Misa de Familia de las 11,30, y en menor medida, de la tarde de las 8 de la tarde, hemos celebrado el Día de la Madre a través del cariño, la oración y el regalo de un clavel blanco de cada hijo presente a su respectiva mamá. 
¡GRACIAS Y FELICIDADES A TODAS LAS MAMÁS!




7 de mayo 2018: Actuad haciendo buenas obras, con vuestro amor por Mí, con vuestro amor por Mi Hijo, ¡es vuestro camino al Cielo!


“¡Yo soy la Madre de la Tierra y del Cielo! Todos mis hijos de la tierra están en Mi Corazón… Actuad haciendo buenas obras, con vuestro amor por Mí, con vuestro amor por Mi Hijo, ¡es vuestro camino al Cielo! ¡Os esperamos con los brazos abiertos!”

Revelaciones de María de Nazaret a Giuliana Crescio, mística italiana.


Campaña empleo 2018 Cáritas Asturias



Porque no es lo mismo hacer negocio con la ropa usada, que hacer justicia Social


      Cáritas Española y Cáritas Asturias lanzan la marca moda re una  marca y proyecto social de          la institución.



      Moda Re engloba a 29 Cáritas en España dedicadas al reciclaje de ropa y a la creación de             puestos de trabajo de inserción.

     Moda Re en Asturias:
  • ·       2 tiendas de ropa Koopera Store de segunda mano.(Oviedo y Gijón)
  • ·       3 espacios con Corazón en La Felguera, Laviana y Villaviciosa
  • ·       140 contenedores rojos en 15 consejos asturianos.
  • ·       1 planta de clasificación de prendas.




           En total 10 empleos.  8.570 prendas donadas en el último año. 




Informe económico Abril 2018


                                                        



INFORME ECONÓMICO EQUIPO DE CÁRITAS DE LA PARROQUIA DEL CORAZÓN DE MARIA DE OVIEDO.

ABRIL 2018     


INGRESOS

Donativos                                                               958,00
Colecta                                                                2.510,00
Pan de los pobres                                                    95,00 

SUMA                                                                  3.563,00   
 
GASTOS 

CÁRITAS Arciprestal 50% de la colecta          1.255,00
Aportación extraordinaria por superávit     
(Comunicación cristiana de bienes)               3.700,00
Compra de ordenador para la oficina de
Encuentro y Acogida                                            278,00

SUMA                                                                  5.233,00 


                             Gracias por vuestra colaboración


¡Te quiero mamá! Feliz día de la madre

¡Te quiero mamá!
Feliz día de la madre

6 de mayo 2018: ¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¡Dichosa tú que has creído!


Entonces Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó a grandes voces: 
«¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!
Pero ¿cómo es posible que la madre de mi Señor venga a visitarme? Porque en cuanto oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. 
¡Dichosa tú que has creído! Porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá»

4 de mayo 2018: ... Os envuelvo en mi manto azul, ¡para daros protección y afecto...


“Con Mi manto salvo las almas, libero a los espíritus, protejo del mal a muchas criaturas. Y cuando desciendo a vosotros, invisible pero real, verdadera y maternal, ¡heme aquí envuelta en Mi manto de Cielo! Os cubro también a vosotros y por el breve instante en que permanezco con vosotros, os envuelvo en mi manto azul, ¡para daros protección y afecto!”

Revelaciones de María de Nazaret a Giuliana Crescio, mística italiana.

3 de mayo 2018: La rosa es la reina de las flores, y la oración del Rosario es la reina de las oraciones


"La rosa es la reina de las flores, y la oración del Rosario es la reina de las oraciones.”
“No ha habido santo ni persona distinguida en saber y virtud, ni comunidad observante, ni seminario bien ordenado, que no haya tenido devoción al Rosario.”

Pensamientos de San Antonio María Claret

Puramente delimitado


Qué manía con delimitar las pertenencias, las identidades, marcar la línea del dentro o fuera… y por supuesto, siempre bajo mi perspectiva y criterio. “Los buenos, los fieles al ideal son aquellos que cumplen las mismas normas que yo”. Nadie tiene derecho a salvarse fuera de este perímetro tan “puramente delimitado”. Desde este planteamiento resulta fácil generar la disquisición moral de si alguien que salta al recinto en los cinco últimos minutos de su vida tiene o no el derecho adquirido a la salvación garantizada para “los puros del sistema; o tantas otras que la historia y el anecdotario moral nos tiene planteadas. ¡Imponemos tantas circuncisiones a los demás! ¡Hay tanta gente a la que dejamos fuera!
Pero si la acción de Jesús era precisamente estar con los otros, los pecadores y transgresores, los excluidos por leprosos, las prostitutas amenazadas por la ley, los lisiados proscritos… ¿Quién soy yo para establecer límites a la acción salvadora del Padre? ¿No es ahí –entre los perdidos que están fuera del recinto- donde él proclama la Bienaventuranza del Reino?
Si el único requisito es engancharse a Cristo como el “sarmiento a la vid” y dejar que su savia corra por mis venas para dar frutos de autenticidad que se traduzcan en frutos de misericordia de Dios, de perdón y reconciliación con el hijo que se había perdido y tanto daño y ofensa causó, frutos de Paz y Justicia (las del corazón de Dios y no las de este mundo)… Si no hay más requisito ¿Quién soy yo para imponer “circuncisiones a los otros sarmientos y podas al viñador”?
Algunos cuando oímos eso de la “alegría del evangelio” hacemos una fiesta tan íntima y reducida que acabamos por no invitar ni compartir con nadie, y cuando el Papa nos invita a ser “Iglesia en salida” nos damos una vuelta por el porche de nuestro cubículo de santidad para decir aquello de “¡qué mal está el mundo, ya no se circuncida como antes!
Que tengáis buen día. Pepe Lillo cmf. Fuente; Ciudad Redonda

Comentario al Evangelio de hoy Pepe Lillo, cmf

¡Vamos alegres a la casa del Señor!
San Atanasio: obispo y doctor de la Iglesia: https://www.biografiasyvidas.com/biografia/a/atanasio.htm


2 de mayo 2018: Tengo ahora muchos nombres, pero sigo siendo siempre Yo: la pequeña Myriam de Nazaret.


"Yo, vuestra Madre, la Madre de los santos y de los justos, y también de los que no lo son. 
Tengo ahora muchos nombres, pero sigo siendo siempre Yo: la pequeña Myriam de Nazaret." 
Revelaciones de María de Nazaret a Giuliana Crescio, mística italiana


1 de mayo: La Virgen me acompaña siempre en mis desplazamientos


La Virgen me acompaña siempre en mis desplazamientos.
Nunca viajo sola. 
(Santa Teresa de Calcuta)
“...Era una imagen muy grande, casi de tamaño natural, así que el jefe de estación quería que la facturase y pagase la correspondiente tarifa. Pero yo tenía un pase en los ferrocarriles para mí y una compañera, así que le dije: "ésta es mi compañera..." y me dejó viajar con la imagen sin pagar nada por ello. Desde entonces, la Virgen me acompaña siempre en mis desplazamientos.”