La treintena de San José.

Se reza durante 30 días seguidos para honrar los 30 años que, según la tradición, San José vivió con Jesús y María.

Fechas para 2026. Para terminar la devoción el día de su fiesta (19 de marzo): Inicio: 18 de febrero. (Miércoles de ceniza) Final: 19 de marzo (Solemnidad de San José).

¿En qué consiste esta devoción?

A diferencia de los domingos, que son meditaciones semanales, la Treintena es un compromiso diario. Se suele realizar por tres motivos principales:

  1. Pedir una gracia particular: Es famosa por ser muy eficaz en "causas imposibles" o necesidades urgentes de familia y trabajo.

  2. Honrar su vida: Recordar su papel como protector de la Sagrada Familia.

  3. Preparación espiritual: Llegar a la fiesta del 19 de marzo con el corazón "bien preparado".

Estructura de la oración

La estructura clásica suele ser:

  • Oración inicial: Invocación al Espíritu Santo y a San José.

  • Cuerpo de la Treintena: 30 peticiones o reflexiones cortas (una por cada año de convivencia con Jesús).

  • Oración final: Ofrecimiento y acción de gracias.

Oración Inicial (Ofrecimiento)

Se reza todos los días antes de las demás oraciones.

"¡Oh glorioso patriarca San José! Aquí me tienes, postrado de rodillas ante tu presencia, para ofrecerte este manto de devoción y para pedirte que me alcances del Corazón de Jesús la gracia que tanto necesito. Ayúdame, San José, a vivir y morir como tú, en los brazos de Jesús y de María. Amén."


Las 3 Oraciones de la Estructura Clásica

I. Por su fidelidad a la voluntad divina

"¡Oh glorioso San José! Por aquel amor y fidelidad que tuviste a Dios, te suplico que me alcances la gracia de ser siempre fiel a Su voluntad. Tú que protegiste a la Sagrada Familia, protege también mi alma y mi familia de todo peligro, y concédeme la paz que solo Dios puede dar." (Rezar un Padre Nuestro, Ave María y Gloria).

II. Por su silencio y humildad

"¡Oh modelo de silencio y humildad! San José, tú que pasaste tu vida en la sencillez del trabajo diario, enséñame a buscar a Dios en lo cotidiano. Que mi trabajo sea una oración y que mis palabras siempre busquen construir y consolar a los demás. No me desampares en mis necesidades temporales y espirituales." (Rezar un Padre Nuestro, Ave María y Gloria).

III. Por su protección en la hora de la muerte

"¡Oh patrono de la buena muerte! Tú que expiraste dulcemente entre los brazos de Jesús y de María, te ruego que me asistas en mi último momento. Sé mi abogado y mi guía, y alcánzame la gracia de una muerte santa para poder alabarte por siempre en el cielo." (Rezar un Padre Nuestro, Ave María y Gloria).

Treintena (PlayList en YouTube)


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El día en que el avión se partió en dos” 

Pidamos a San José que nos enseñe a llevar a María con Jesús a nuestra casa para que vivamos siempre para servirles a ellos. Como hizo él.