Recopilación de artículos y recursos sobre el Ángel de la Guarda

Quién es tu Ángel de la Guarda

La persona angélica más semejante a ti. Creada por Dios específicamente para ti, para unirnos de modo exclusivo y único y su finalidad es la salvación de nuestras almas.

Para quién es:

El cuidado de Dios, a través de los ángeles, se extiende a instituciones, comunidades y misiones específicas como: Vocación, familia, matrimonio, parroquia, diócesis, país...

La Divina Providencia no limita el cuidado de sus espíritus bienaventurados únicamente a la custodia individual del alma. Dios, que ha dispuesto la Creación con un orden armónico y respeta la naturaleza social del ser humano, extiende el ministerio ministerial de sus ángeles a las comunidades, estados de vida e instituciones que guían al hombre hacia su fin último.

Las Naciones, Ciudades y Comunidades

Santo Tomás de Aquino, el Doctor Angélico, enseña que el gobierno divino atiende tanto al individuo como al bien común. Puesto que el bien de una comunidad o nación es superior al de un solo hombre, Dios asigna ángeles a reinos, provincias y ciudades.

Pseudo Dionisio explica que el coro angélico de las Principalidades tiene encomendada la protección de los pueblos y de sus gobernantes para inspirar la justicia y la paz.

Un ejemplo histórico y bíblico claro se halla en el Libro de Daniel, donde se menciona al «Príncipe del reino de Persia» y al Arcángel San Miguel como protector del pueblo escogido. De igual modo, en las apariciones de Fátima (1916), el mensajero celestial se presentó como el «Ángel de la Paz» y el «Ángel de Portugal».

La Iglesia Local, la Parroquia y la Diócesis

La Iglesia es el Cuerpo Místico de Cristo. Los Padres de la Iglesia afirman uniformemente que cada altar consagrado y cada comunidad eclesial (parroquia y diócesis) cuenta con un ángel guardián propio.

San Juan Crisóstomo contemplaba a los ángeles rodeando el altar durante la Sagrada Eucaristía para proteger el Santo Sacramento y asistir al sacerdote.

Este ángel parroquial o diocesano vela por la fidelidad del obispo y del párroco, mantiene la unidad de los fieles e impulsa el fervor de la vida sacramental del templo.

La Familia y el Matrimonio

El matrimonio es una «Iglesia doméstica» y un sacramento destinado a la santificación de los cónyuges y la crianza de los hijos.

En la Sagrada Escritura, el Arcángel San Rafael es enviado por Dios no solo para acompañar a Tobías, sino para bendecir y proteger la unión matrimonial entre Tobías y Sara, librándolos de las insidias del maligno.

La teología moral enseña que, en virtud del sacramento del Matrimonio, la bendición divina atrae un auxilio angélico especial sobre el hogar para custodiar la fidelidad, la paz entre los esposos y la salud de los hijos.

La Vocación, Misiones Específicas y Obras de Caridad.

Cuando una persona asume un estado de vida particular (el sacerdocio, la vida consagrada) o emprende una misión apostólica u obra de misericordia, Dios dispone auxilios celestiales proporcionales a la carga asumida.

San Pío de Pietrelcina enseñaba que el ángel custodio no solo acompaña al alma en su vida privada, sino que asiste de manera directa en el ejercicio de la vocación sacerdotal. El Padre Pío experimentaba cómo su ángel interpretaba lenguas, le asistía en el cuidado de los enfermos y velaba por las obras nacidas de su misión, como la Casa Sollievo della Sofferenza y los Grupos de Oración.

Asimismo, el Padre Pío exhortaba frecuentemente a enviar al propio ángel custodio para velar por los enfermos, interceder por las misiones o proteger a los miembros de la familia que se encuentran distantes.

Resumen: Así como en el orden humano un país tiene sus defensores, una ciudad sus autoridades y un hogar a sus padres para cuidar de la familia, en el orden espiritual Dios no nos deja solos frente a nuestras responsabilidades comunitarias.

Cuando te casas, cuando sirves en tu parroquia o cuando trabajas por el bien de tu país, Dios pone a tu lado y al de tu comunidad una protección angélica especial. Acudir al Ángel de la Parroquia al entrar al templo, o invocar la protección celestial sobre nuestro hogar y nuestra patria, es un acto de sabiduría y fe que nos une a la armonía del Cielo.

Aspecto e interacción

Santo Aspecto de su Ángel Interacción
San Juan Bosco Un enorme perro gris Aparecía en noches peligrosas en Turín para defenderlo de asesinos. El perro era feroz con los enemigos, pero dócil con él.
Sta. Francisca Romana Un niño de unos 9 años con túnica blanca. Tenía el cabello rubio y largo. Su luz era tan intensa que ella podía leer y coser de noche gracias a su resplandor.
Santa Gema Galgani Un joven de extraordinaria belleza (a veces con alas). Ella lo trataba con total naturalidad; a veces era muy severo y la regañaba si cometía pequeñas faltas de orgullo.
Padre Pío Un niño radiante o un joven luminoso. Lo llamaba el "compañero de mi infancia". A veces lo veía como un guerrero cuando lo defendía de los ataques del demonio.
Sta. Faustina Kowalska Una figura humana de gran brillo y belleza. En una ocasión, vio a su ángel sobre el techo de una iglesia rodeado de una luz dorada mientras ella rezaba.
Sta. Lydwine Un joven con una cruz brillante en la frente. La cruz en la frente era el distintivo que le permitía reconocer que era un ángel de Dios y no un engaño.
Santa Teresa de Jesús Un ángel pequeño y muy hermoso con rostro encendido. Es el famoso ángel de la "Transverberación", que ella describió como un querubín con un dardo de oro encendido.
San Juan de Dios Como un compañero de camino o enfermero. Se le aparecía vestido igual que él para ayudarle a cargar a los pobres o para recordarle sus deberes de caridad.

Nombre del Ángel de la Guarda

¿Por qué preguntas por mi nombre, que es inefable? La Iglesia Católica desaconseja poner nombres a los ángeles que no aparecen en la Biblia. Los santos no llaman a sus ángeles con nombres inventados, sino que usan títulos de cariño o basados en la tarea que el ángel realiza.

Santo Apodo/Título Razón / Explicación
S. Josemaría Escrivá "Mi Relojero" Porque le pedía que lo despertara con precisión exacta para sus oraciones y nunca fallaba.
Padre Pío "Angelito" Un término de ternura italiana que usaba desde niño para expresar su amistad íntima.
Padre Pío "El pequeño secretario" Porque le traducía cartas en otros idiomas y le traía mensajes de sus hijos espirituales.
S. Juan Bosco "El Gris" Debido a la forma de perro gris que el ángel tomaba para protegerlo de ataques físicos.
Sta. Teresita de Lisieux "Mi Hermano de Gloria" Reflejaba su convicción de que ángeles y humanos somos parte de la familia de Dios.
Sta. Gema Galgani "Mi Custodio" Un nombre que denotaba el respeto que ella le tenía a su autoridad y protección.
S. Francisco de Sales "El gran diplomático" Le llamaba así para que preparara los corazones de las personas con las que iba a debatir.
Sta. Faustina Kowalska "Guía Luminoso" Porque el ángel la guiaba físicamente a través de visiones y la protegía en sus viajes.

Qué puede hacer por ti:

Padre Pío

  • Decía a sus hijos espirituales: "Si no puedes venir, envíame a tu ángel".
  • Ayudarte a entender: Le traducía cartas en idiomas que él no conocía.
  • Consolarte en la soledad: Nunca digas que estás solo. El ángel está presente desde la cuna hasta la tumba, compartiendo tus sufrimientos y alegrías.
  • Combatir al demonio por ti: sufría ataques físicos de "barbazul" y su ángel lo defendía y le descubría sus engaños.
  • Protegerte y auxiliarte en viajes y peligros.

Padre Peña

  • Padre Ángel Peña dice: es un especialista en lo cotidiano. Pone en nuestra mente pensamientos que nos ayudan a tomar mejores decisiones en el trabajo, los estudios o las relaciones.
  • Protegerte de accidentes: Su misión es "guardarte en todos tus caminos".
  • Rezar contigo y por ti mientras duermes: mientras tú descansas, él sigue adorando y ofreciendo tu vida como una oración continua.
  • Ayudarte en las cosas pequeñas: pide ayuda en todo, para encontrar lo perdido, para aparcar o para que una entrevista de trabajo salga bien.
  • Su lema es: "¡No lo dejes inactivo!"

Síntesis de lo que puede hacer por ti

Escudo Te defiende de las tentaciones y ataques espirituales
Iluminación Te inspira la respuesta correcta cuando estás confundido.
Diplomacia Puedes enviarlo a hablar con el ángel de otra persona para "ablandar" un conflicto
Compañía Te quita la sensación de abandono; es quien sigue a tu lado cuando nadie más puede hacerlo
Presencia de Dios Presenta tus oraciones y buenas obras ante el trono de Dios. (Ofertorio)

Condiciones para su acción

Sólo la Trinidad tiene acceso a tu morada interior.

El ángel, aunque es la criatura que mejor te conoce, no puede "leer" tu mente por derecho propio. Necesita tu permiso y la luz de Dios para conocer tus intenciones íntimas. Tu intimidad es un territorio sagrado; por diseño divino, es una zona infranqueable para cualquier criatura (ángel o demonio).

Es muy importante el estado de gracia para que la comunicación con tu ángel sea fluida y natural y evitar la intrusión del maligno. El demonio carece de permiso divino para entrar en tu interior y no tiene acceso a tus pensamientos ocultos (solo puede "conjeturar" por tus gestos o reacciones externas).

El pecado nos aleja de la protección de la Trinidad y, de forma implícita o explícita, "abre las puertas" de la morada interior al maligno.

Lo que Dios nunca le daría por derecho al demonio, el hombre se lo concede por el mal uso de su libertad, permitiendo que el enemigo influya en ese interior que debería ser solo de Dios y de sus amigos (los ángeles)

Acciones concretas que te proponemos

Comienzo del día

Ángel de la Guarda queridísimo, vamos a rezar todas nuestras oraciones, junto a nuestros hermanos los ángeles custodios, al lado de cada uno de sus custodiados, para que Jesús reine en el mundo y, acompañados de los demás hermanos ángeles, al lado de nuestros encomendados, de los consagrados y de los moribundos, especialmente al lado de los sacerdotes y de aquellos que hoy van a morir, para que Dios perdone nuestros pecados y los del mundo entero.

Oraciones

Complementa, ángel queridísimo, con tu santidad nuestro pecado, con tu perfección nuestra debilidad, para poder ofrecerle a Dios unas oraciones, intenciones, devociones, días y vida santas.

Adoración

Ángel de la Guarda queridísimo: Adora a Jesús por nosotros. Tú reza, ama y adora al Santísimo y a la Trinidad, con el resto de los coros de los ángeles por los dos y nosotros ofrecemos las capacidades que nuestra condición humana nos permite, como la reparación, la mortificación y el ofrecimiento de obras por amor a Dios.

Misa

Ángel de la Guarda queridísimo, pon en el altar de esta Misa, nuestras almas unidas que con ello buscan, querido Dios, poder ofrecerte unas oraciones, intenciones, devociones, días y vida santas.

Permisos sobre tu persona

Asume y gobierna nuestro ser natural, potencias, inteligencia, voluntad, sentidos, emociones, pasiones, ilumina nuestros pensamientos, apacigua nuestra propensión al mal y ayúdanos en el camino de la virtud y la santidad.

Ángel del Señor, fiel custodio mío, a quien me ha encomendado la Divina Bondad, ilumíname, protégeme, dirígeme y gobiérname siempre. Amen.

Por los demás

Bendice, ángel querido, a todas las personas que Dios ponga en nuestras vidas cada día y con la intercesión de papá José y la ayuda del Espíritu Santo de Amor unamos nuestras almas en una, buscando en todo, la mayor gloria de Dios.

Testimonios

¿Sabías que la Iglesia tiene dos Patrones Universales de las Misiones muy distintos?

¿Sabías que la Iglesia tiene dos Patrones Universales de las Misiones muy distintos?

  • San Francisco Javier: Misionero «de campo». Viajó miles de kilómetros por Asia entregando su vida para anunciar el Evangelio.

  • Santa Teresita del Niño Jesús: Misionera desde la oración. Falleció a los 24 años sin haber salido de su convento de clausura en Lisieux.

El Papa Pío XI la canonizó el 17 de mayo de 1925 y, el 14 de diciembre de 1927, la nombró Patrona Universal de las Misiones junto a San Francisco Javier.

Para ser misionero no siempre hace falta irse lejos; la oración sincera y los detalles de cada día también sostienen al mundo.


Santa Teresita de Lisieux

Recopilación de Frases de Santos. #º44

Recopilación de frases, lemas, dichos y pequeñas inspiraciones espirituales.


Santa Teresita del niño Jesús. Patrona de las misiones. 1 de Octubre.

Teresa Martin nació en Alençon, Francia, el 2 de enero de 1873. Dos días más tarde fue bautizada en la Iglesia de Nôtre-Dame, recibiendo los nombres de María Francisca Teresa. Sus padres fueron Luis Martin y Celia Guérin, ambos beatos en la actualidad. Tras la muerte de su madre, el 28 de agosto de 1877, Teresa se trasladó con toda la familia a Lisieux.
A finales de 1879 recibió por vez primera el sacramento de la Penitencia. El día de Pentecostés de 1883, recibió la gracia especial de ser curada de una grave enfermedad por la intercesión de Nuestra Señora de las Victorias (la Virgen de la Sonrisa). Educada por las Benedictinas de Lisieux, recibió la primera comunión el 8 de mayo de 1884, después de una intensa preparación, culminada con una fuerte experiencia de la gracia de la íntima comunión con Cristo. Algunas semanas más tarde, el 14 de junio del mismo año, recibió la Confirmación, con plena conciencia de acoger el don del Espíritu Santo mediante una participación personal en la gracia de Pentecostés.
Su deseo era abrazar la vida contemplativa, al igual que sus hermanas Paulina y María, en el Carmelo de Lisieux, pero su temprana edad se lo impedía. Durante un viaje a Italia, después de haber visitado la Santa Casa de Loreto y los lugares de la Ciudad Eterna, el 20 de noviembre de 1887, en la audiencia concedida por el Papa León XIII a los peregrinos de la diócesis de Lisieux, pidió al Papa con filial audacia autorización para poder entrar en el Carmelo con 15 años.
El 9 de abril de 1888 ingresó en el Carmelo de Lisieux. Tomó el hábito el 10 de enero del año siguiente e hizo su profesión religiosa el 8 de septiembre de 1890, fiesta de la Natividad de la Virgen María.

Familia Martin GuerinEn el Carmelo comenzó el camino de perfección trazado por la Madre Fundadora, Teresa de Jesús, con auténtico fervor y fidelidad, y cumpliendo los diferentes oficios que le fueron confiados (fue también maestra de novicias). Iluminada por la Palabra de Dios, y probada especialmente por la enfermedad de su queridísimo padre, Luis Martin, que falleció el 29 de julio de 1894, emprendió el camino hacia la santidad, inspirada en la lectura del Evangelio y poniendo el amor al centro de todo. Teresa nos ha dejado en sus manuscritos autobiográficos no sólo los recuerdos de la infancia y de la adolescencia, sino también el retrato de su alma y la descripción de sus experiencias más íntimas. Descubre y comunica a las novicias confiadas a sus cuidados; el camino de la infancia espiritual; recibe como don especial el encargo do acompañar con la oración y el sacrificio a dos hermanos misioneros (el Padre Roulland, misionero en China y el Padre Belliére). Penetra cada vez más en el misterio de la Iglesia y siente crecer su vocación apostólica y misionera para arrastrar consigo a los demás, movida por el amor de Cristo, su Único Esposo.
El 9 de junio de 1895, en la fiesta de la Santísima Trinidad, se ofreció como victima inmolada al Amor misericordioso de Dios. Por entonces escribe el primer manuscrito autobiográfico, que entregó a la
Madre Inés el día de su onomástica, el 21 de enero de 1896.

Algunos meses más tarde, el 3 de abril, durante la noche del jueves al viernes santo, sufrió una hemotisis, primera manifestación de la enfermedad que la llevaría a la muerte, y que ella acogió como una misteriosa visita del Esposo divino. Entró entonces en una prueba de fe que duraría hasta el final de su vida, y de la que ofrece un emotivo testimonio en sus escritos. Durante el mes de septiembre concluye el manuscrito B, que ilustra de manera impresionante el grado de santidad al que había llegado, especialmente por el descubrimiento de su vocación en el corazón de la Iglesia.
Mientras empeora su salud y continúa el tiempo de prueba, en el mes de junio comienza el manuscrito C, dedicado a la Madre María de Gonzaga; entretanto, nuevas gracias la llevan a madurar plenamente en la perfección y descubre nuevas luces para la difusión de su mensaje en la Iglesia, en bien de las almas que seguirán su camino. El 8 de julio es llevada a la enfermería, donde otras religiosas recogen sus palabras, a la vez que se le tornan más intensos los dolores y las pruebas, que soporta con paciencia hasta su muerte, acaecida en la tarde del 30 de septiembre de 1897, a las 19:20 h. "Yo no muero, entro en la vida"   había escrito a su hermano espiritual misionero, P. Mauricio Belliére. Sus últimas palabras, "Dios mío, te amo", sellan una vida que se extinguió en la tierra a los 24 años, para entrar, según su deseo, en una nueva fase de presencia apostólica en favor de las almas, en la comunión de los Santos, para derramar una "lluvia de rosas" sobre el mundo (lluvia de favores y beneficios, especialmente para amar más a Dios).
Lluvia de RosasFue canonizada por Pío XI el 17 de mayo de 1925, y el mismo Papa, el 14 de diciembre de 1927, la proclamó Patrona Universal de las Misiones, junto con San Francisco Javier.
Su doctrina y su ejemplo de santidad han sido recibidos con gran entusiasmo por todas las categorías de fieles de este siglo, y también más allá de la Iglesia Católica y del Cristianismo.
Con ocasión del Centenario de su muerte, el Papa Juan Pablo II la declaró Doctora de la Iglesia por la solidez de su sabiduría espiritual, inspirada en el Evangelio, por la originalidad de sus intuiciones teológicas, en las cuales resplandece su eminente doctrina, y por la acogida en todo el mundo de su mensaje espiritual, difundido a través de la traducción de sus obras en una cincuentena de lenguas diversas. La ceremonia del nombramiento tuvo lugar el 19 de octubre de 1.997, precisamente en el domingo en el que se celebra la Jornada Mundial de las Misiones. Fuente


¿Sabías que hay 7 santuarios unidos por una línea recta?: ¿la “espada de San Miguel”?

Según la leyenda, representa el golpe de espada que el ángel propinó al diablo al mandarlo al infierno
Una misteriosa línea imaginaria une siete monasterios relacionados con los ángeles, desde Irlanda hasta Israel. ¿Es solo una coincidencia? 
Son 7 santuarios lejanísimos entre sí, y sin embargo, perfectamente alineados.
En todo caso es sorprendente la disposición de estos santuarios en la línea: los tres sitios más importantes, Mont Saint Michel en Francia, la Sacra de San Miguel en val de Susa y el santuario de Monte Sant’Angelo en el Gargano están todos a la misma distancia. Una advertencia del Santo Arcángel para que se respeten siempre las leyes de Dios y los fieles prosigan en la rectitud.
Además, la Linea Sacra está en perfecta alineación con el ocaso del sol en el día del Solsticio de Verano.
1) SKELLING MICHEAL
2) SAINT MICHEAL’S MOUNT
3) MONT SAINT MICHEL
4) SACRA DI SAN MICHELE
5) SANTUARIO DI SAN MICHELE ARCANGELO
6) MONASTERIO DE SYMI
7) MONASTERIO DEL CARMELO
Frases y curiosidades de Santos y de la Iglesia #38
Recopilación de frases, curiosidades, lemas, dichos y pequeñas inspiraciones espirituales.

Parroquia del Corazón de María de Oviedo.

Fuente; Aleteia

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Santos Arcángeles Miguel, Rafael y Gabriel. 29 de septiembre.

En la Biblia, desde el AT, aparecen los ángeles y sus jefes, los arcángeles, criaturas espirituales, como ministros o servidores de Dios, bien sea para llevar a los hombres los mensajes y la protección divina, bien sea para alabar al Señor y presentarle las preces de los hombres. La Iglesia celebra a tres arcángeles. El 29 de septiembre se celebraba en Roma, en el siglo V, el aniversario de la Dedicación de una iglesia en honor al arcángel san Miguel. A esa fecha se pensó añadir el recuerdo de los otros arcángeles y de "todas las potencias incorpóreas" recordadas en días diferentes.

Con el Salmo 102 podemos rezar: «Bendecid al Señor, ángeles suyos, poderosos ejecutores de sus órdenes, prontos a la voz de su palabra».- Oración: Oh Dios, que con admirable sabiduría distribuyes los ministerios de los ángeles y los hombres, te pedimos que nuestra vida esté siempre protegida en la tierra por aquellos que te asisten continuamente en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Formamos parte de un designio de contornos ilimitados, cuyo artífice es Dios. Inmersos en un cosmos animado por presencias invisibles que participan con nosotros en el proyecto de Dios, somos constructores de una historia que tiene en Cristo su centro y su término.

El camino prosigue en la lucha, en un conflicto implacable con las fuerzas del mal, las cuales, sin embargo, no podrán destruir nunca el Reino que Dios ha confiado al Hijo del hombre. El combate durará hasta el final de los tiempos, llevado adelante en primera línea por los santos ángeles de Dios: los arcángeles, guiados por Miguel, y todas las criaturas espirituales fieles al Señor.

Esta realidad que nuestros ojos no pueden ver nos ha sido revelada a fin de que, con la fe, la esperanza y la caridad abundante en la vida diaria, combatamos el buen combate y apresuremos así la consumación del Reino de Dios. Si ofrecemos humildemente nuestra contribución, se nos concederá una límpida mirada interior: contemplaremos entonces la Misericordia que ha abierto los cielos y ha venido a morar entre nosotros para abrirnos el acceso al Padre, a fin de que con los ángeles podamos subir hasta su intimidad. Él ha desvelado para nosotros el misterio del hombre, para que con los ángeles aprendamos a descender junto a cada hermano. Nos ha introducido en su Reino a fin de que, convertidos en voz de toda criatura, cantemos eternamente con el coro angélico la gloria de Dios.

Con un ánimo repleto de esperanza y de confianza, de gratitud y de alegría, corremos a ti, oh Padre, para darte gracias... El camino del hombre a lo largo de los senderos del tiempo es un viaje arriesgado, pero tú has puesto a nuestro lado compañeros atentos que nos sirven con intelecto de amor. Te damos gracias por el arcángel Miguel, que nos ayuda a combatir el buen combate de la fe. Te damos gracias por el arcángel Gabriel, que viene a nosotros envuelto de misterio y deposita en nuestro corazón tu Palabra, para que ésta se vuelva en nosotros, como en María, obediencia y vida.

Te damos gracias por el arcángel Rafael, que, en la hora de nuestros miedos y enfermedades, nos coge de la mano y nos conduce por el recto camino para que no nos desviemos del camino de la salvación.

Te damos gracias, oh Padre, que de mil modos te haces presente a nosotros, nos guardas como a la niña de tus ojos, nos proteges a la sombra de tus alas, nos haces gustar ya desde ahora la dulzura de la íntima comunión contigo. 

No debemos creer que se confíe un determinado encargo a un ángel por casualidad: por ejemplo, a Rafael el encargo de curar y medicar; a Gabriel, el de apoyar en el combate contra las pasiones; a Miguel, el de ocuparse de las oraciones y de las súplicas de los mortales. Cada uno de ellos ha recibido estas tareas por los méritos, las inclinaciones, y las capacidades de las que dio pruebas antes de la creación de este mundo. Entonces se asignó a cada uno este o aquel ministerio; otros merecieron ser asignados al orden de los ángeles y actuar bajo este o aquel arcángel, este o aquel guía de su orden. Todo esto fue ordenado por el apropiado y justo juicio de Dios y dispuesto por aquel que ha juzgado y analizado los méritos de cada uno: así, a uno le ha sido confiada la Iglesia de los efesios, y a otro, la de los esmirniotas (cf. Ap 2,1.8); éste es el ángel de Pedro, aquél el de Pablo (cf. Hch 12,7; 27,23). A cada uno de los más pequeños de la Iglesia se le ha asignado este o aquel ángel, que contempla cada día el rostro de Dios (cf. Mt 18,10), y se señala al ángel que se disponga en torno a los que temen a Dios.

No debemos pensar que todo esto sucede así de manera accidental o por casualidad, ni siquiera porque hayan sido creados tales por naturaleza, para evitar que también a este respecto se acuse al Creador de parcialidad.

Creamos, más bien, que todo fue asignado por Dios, absolutamente justo y rector imparcial del universo, según los méritos, las capacidades, la energía y el ingenio de cada uno (Orígenes, I principi, 1, 8, 1, Turín [existe edición catalana en Alpha, Barcelona 1998]).

Según los Padres, los ángeles personifican las potencias celestes y han sido puestos por Dios junto a los pueblos como guías. Los ángeles toman una parte muy activa en la existencia histórica del mundo: llevan a cabo, bajo la guía del arcángel Miguel, una batalla contra los demonios, potencias de la nada y remedos de los ángeles, y salvaguardan el orden cósmico. Según san Basilio, los ángeles del Juicio "pesan" las almas. Ellos, que asisten a toda acción divina, están presentes de un modo particular en el martirio. La escala de Jacob los muestra como mensajeros de Dios. Están como "adheridos" a la Palabra y a la voluntad de Dios y las personifican. Cuando Dios decide curar, su voluntad toma la figura del ángel Rafael.

Cada vez que un ángel aparece es para transmitir y realizar algo de parte de Dios. Los ángeles muestran el "cielo", puesto que existen y actúan en un sentido que va de Dios hacia los hombres. Aunque mantiene su poder de revelación directa, Dios se revela la mayoría de las veces por medio de los ángeles, que son como los portadores de sus energías, de su luz y de su revelación.

Hasta el punto de que los tres ángeles que se aparecieron a Abrahán en el encinar de Mambré son considerados, sobre todo en la tradición iconográfica, como las figuras de las tres Personas divinas, el icono de la Trinidad. El ángel es un lugar teofánico, manifestación viviente de Dios: el nombre de Dios está en él y con el nombre su presencia (P. Evdokimov, La santitá nella traaizione della Chiesa). Gracias a: Santa Clara de Estella


La fe de la Iglesia: La angelología no se presenta, hoy día, como campo en el que la investigación teológica se mueva cómodamente. Comenzando por la misma existencia de los ángeles, encontrarnos claras actitudes de rechazo que los relegan al mundo mitológico exclusivamente, o se recala en el desconcierto de no saber exactamente a qué atenerse en este tema. Es evidente que otro es el campo de las representaciones e imaginería con que se presenten, así corno el de las jerarquías angélicas indicadas en sus respectivas designaciones onomásticas.

No es éste el lugar de entrar en toda esa problemática; se trata de recoger la fe de la Iglesia, tal como actualmente se nos ofrece, concretamente en el ámbito de las celebraciones litúrgicas, en orden a su memoria y veneración.

El Catecismo de la Iglesia católica afirma: La existencia de seres espirituales, no corporales, que la Sagrada Escritura llama habitualmente ángeles, es una verdad de fe. El testimonio de la Escritura es tan claro como la unanimidad de la Tradición» (n.° 328). El nombre de «ángel» no es nombre de naturaleza, sino de oficio, de función. Por su naturaleza es 'espíritu», por su función es "ángel" (cf. San Agustín: Psal. 103, 1, 15).

La Carta a los Hebreos (1, 14) los define como «espíritus servidores con la misión de asistir a los que han de heredar la salvación». Su nombre hebreo mal'ak, o griego anguelos, los define como mensajeros».

La fe de la Iglesia en la existencia de los ángeles toma vida y se traduce en oración, en el culto litúrgico, lo que es de capital importancia, según el principio de lex orandi, lex credendi, ya que la liturgia es la expresión concreta de la fe vivida. La liturgia celebra la fe bíblica y la tradición doctrinal de la Iglesia.

La liturgia ha unificado en este día, con categoría de fiesta, la veneración de los llamados arcángeles: Miguel, Gabriel y Rafael. Sus nombres hacen referencia a sus funciones de intermediarios entre Dios y los hombres, así como ejecutores de sus órdenes y transmisores de sus mensajes.


El Arcángel San Miguel

Lógicamente la fuente de información básica sobre el Arcángel Miguel ha de buscarse en la revelación bíblica, Mi-ka-'el, literalmente significa „¿quién como Dios?», y está en consonancia con su misión e intervenciones.
La liturgia, que le da culto desde el siglo V, asume el papel protector del arcángel Miguel, tanto en la celebración de la palabra en la misa (primera lectura), como en la liturgia de las horas, en antífonas y oficio de Lectura. En la lectura patrística, fragmento de una «homilía de San Gregorio Magno, papa, sobre los Evangelios», podemos leer: «... Cuando se trata de alguna misión que requiera un poder especial, es enviado Miguel, dando a entender por su actuación y por su nombre que nadie puede hacer lo que sólo Dios puede hacer. De ahí que aquel antiguo enemigo, que por su soberbia pretendió igualarse a Dios..., nos es mostrado luchando contra el arcángel Miguel, cuando, al fin del mundo, será desposeído de su poder y destinado al extremo suplicio, como nos lo presenta Juan: Se trabó una batalla con el arcángel Miguel.

Miguel es jefe de la milicia celestial; la Contrarreforma lo convierte en defensor de la Iglesia ante la reforma protestante.


El Arcángel San Gabriel

«Dios es fuerte» o «héroe de Dios«, es su significado. Como dice San Gregorio Magno (oficio de lectura del día) «... se les atribuyen nombres personales, que designan cuál es su actuación propia..., ya que a través de estos nombres conocemos cuál es la misión específica para la cual nos son enviados.

Este ángel Gabriel es el «enviado por Dios..., a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María» (1, 26). El mensaje que transmite es sorprendente y trascendental: sin duda el más importante de la historia de la salvación; se trata del cumplimiento, de forma insólita, de todas las anteriores Escrituras: la llegada del Mesías, revelado como «Hijo del Altísimo... y será llamado Hijo de Dios».

Con razón dice San Gregorio Magno (oficio de Lectura): «Los (ángeles) que anuncian cosas de gran trascendencia se llaman arcángeles. Por esto, a la Virgen María no le fue enviado un ángel cualquiera, sino el arcángel Gabriel, ya que un mensaje de tal trascendencia requería que fuese transmitido por un ámgel de la máxima categoría... A María le fue enviado Gabriel, cuyo nombre significa «Fortaleza de Dios», porque venía a anunciar a aquel que, a pesar de su apariencia humilde, había de reducir a los principados y potestades. Era, pues, natural que aquel que es la fortaleza de Dios anunciara la venida del que es Señor de los ejércitos y héroe en las batallase.

En el relato de Lucas, el protagonista parece el ángel Gabriel. Mas éste debe tal prerrogativa al designio que comunica. Por consiguiente, Gabriel viene asociado por Lucas con el mensaje. Y, en tal caso, el diálogo pierde en dimensión histórica lo que gana en profundidad teológica. Queda, en realidad, claro que Gabriel, aun siendo el protagonista, carece de importancia «personal» y recibe toda su relevancia del mensaje que transmite» (Antonio Salas).


El Arcángel San Rafael

Rafael significa «Dios cura». Sólo disponemos de la fuente bíblica, del libro de Tobías para hacernos una idea de su identidad y misión.

Rafael se presenta bíblicamente como: protector y compañero en nuestro caminar (también por el camino de la vida), sanador de nuestras cegueras (también espirituales), vencedor del demonio y del mal, abogado defensor en las dificultades de la vida, intercesor ante Dios en favor nuestro. Es uno de los siete grandes ángeles presentes ante la gloria del Señor...

Pero su misión y su protagonismo aparente tienen como finalidad la expresada por él mismo al revelar su identidad: «No temáis. La paz sea con vosotros. Bendecida Diosporsiempre. Si he estado con vosotros..., ha sido por voluntad de Dios. A él debéis bendecir todos los días, a él debéis cantar... Y ahora bendecid al Señor sobre la tierra y confesad a Dios. Mirad, yo subo al que me ha enviado...« (12, 17-20).

La devoción dedicada a Rafael fue promovida en el siglo XVI, al instituir el culto del ángel custodio, el obispo de Rodez, Francisco de Estaing, en 1526. Patrón de boticarios y médicos, protege también a los viajeros.

En todos los casos, las intervenciones angélicas reseñadas, tienen a Dios como protagonista principal, y a la persona humana (individual o colectiva) como beneficiarias. El ángel-arcángel en tanto tiene protagonismo en cuanto transmisor de ese mensaje, siempre salvífico y benefactor. La conclusión siempre debe ser el consejo de Rafael: «Bendecid a Dios por siempre», porque, en realidad, es él quien está actuando,

Sus atributos son: cayado de mensajero (cetro a veces), lirio que reemplaza al cayado o cetro, rama de olivo, filacteria que lleva la salutación angélica «Ave María gratia plena... Ángel Olivera Miguel. Fuente: Dominicos.org

Recomendados: 

El pecado original. Artículo.

En una ocasión tuve el privilegio de asistir a un curso de James Mackey. Un día en clase compartió esta historia.

Un conocido suyo formaba parte de una expedición de caza en África. Su grupo había acampado en la selva. Una mañana salió temprano del campamento, caminó solo unos cuantos kilómetros monte adentro y abatió dos pavos salvajes. Se los ató al cinturón y volvía ya hacia el campamento cuando escuchó ruidos y se dio cuenta de que le seguían. Asustado, apretó las manos contra el rifle y escudriñó la maleza en busca de cualquier movimiento.

El miedo se disipó enseguida. Quien le seguía los pasos era un muchacho de unos doce años, desnudo y hambriento. Se percató al instante de que el chico no iba a por él, sino a por comida. Se detuvo, se soltó el cinturón, dejó caer los pavos al suelo y dio unos pasos hacia atrás. El chaval corrió hacia los pavos, pero no los cogió. Al contrario, miró al hombre y en su propia lengua empezó a pedirle algo. Sin entender lo que decía, pero intuyendo que le estaba pidiendo permiso para llevarse las aves, el hombre le hizo gestos de que no había ningún problema, que adelante. Aun así, el chico no se quedaba tranquilo. Seguía pidiendo y gesticulando; quería algo más.

Por fin, casi desesperado, el muchacho dio unos pasos hacia atrás alejándose de los pavos y se quedó en silencio con las manos abiertas por delante, esperando a que el hombre se acercara y se los pusiera en las manos. Solo entonces echó a correr hacia la selva. A pesar de su hambre y de su necesidad, se había negado a arrebatar las aves: había esperado a que se las dieran.

Esta historia ilustra, en el fondo, la verdadera antítesis del pecado original. Este muchacho hizo lo que Adán y Eva no supieron hacer: aceptó que la vida tiene que ser entregada, que uno no puede apoderarse de ella por su cuenta, por mucha hambre que tenga.

¿Qué es lo que está en juego aquí? Para responderlo tenemos que fijarnos en qué consistió en realidad el pecado original. ¿Qué hicieron Adán y Eva para quebrantar de forma tan radical el plan de Dios? ¿En qué se opone su acción a la de este joven?

El relato de la caída de Adán y Eva está teñido de principio a fin, y sobre todo al final (con la desnudez y la vergüenza), de un lenguaje marcadamente sexual, hasta el punto de que podríamos pensar que su falta fue de índole sexual. No fue así. El simbolismo sexual en el relato funciona como metáfora de la violación: Adán y Eva se apropiaron por la fuerza de algo que solo puede recibirse en el amor.

La condición que Dios puso a Adán y Eva se podría resumir así: «Yo os daré la vida. Os inundaré de vida. Pero tenéis que recibirla, jamás arrebatarla. Mientras la recibáis, siempre será fecunda y dará vida; pero el día en que empecéis a adueñaros de ella en lugar de acogerla, vuestros actos empezarán a engendrar desconfianza, alienación, desnudez, vergüenza y muerte».

Ese único mandato sintetiza los diez mandamientos.

En efecto, cabe preguntarse por qué Dios impuso un mandamiento a Adán y Eva desde el principio. ¿Por qué una condición? ¿Por qué no un paraíso sin condiciones? La pregunta es legítima; pero al responderla debemos tener cuidado de no ver el precepto como una prueba o como algo arbitrario que a Dios le dio por pedir o no pedir. La condición no es un capricho: es algo intrínseco al propio amor. ¿Por qué?

Dios creó un universo trazado según la lógica del amor, de modo que, en el orden de las cosas, todo es don. En la vida nada se arrebata, nada se toma por la fuerza ni se reclama como derecho propio. La vida solo se acoge como regalo, con respeto y a su debido tiempo. Con el amor ocurre exactamente lo mismo. Algo solo es amor y solo puede dar vida cuando se da libremente y se recibe con libertad. Va escrito en el ADN del amor.

El amor no carece de condiciones ni podrá carecer jamás de ellas, porque lleva una condición innata: para ser amor, debe recibirse como don. En cambio, si el amor se arranca por la fuerza en vez de acogerse con respeto como un regalo, tenemos una palabra para definirlo: lo llamamos violación.

El pecado original de Adán y Eva no fue sexual, pero se pareció a una violación: se apropiaron indebidamente de lo que estaba pensado como regalo. Nuestra cultura, que premia la agresividad y nos dice que somos ingenuos si no tomamos por la fuerza lo que deseamos, nos empuja con demasiada frecuencia a caer en lo mismo.

Resulta revelador recordar que el relato de Adán y Eva se escribió siglos después de la promulgación de los diez mandamientos, y busca resumirlos todos en una sola condición: «¡Podéis recibir, pero jamás arrebatar!».

Esa es también la lección tras la corrección cariñosa de Jesús al joven rico cuando este le preguntó: «¿Cómo puedo poseer la vida eterna?». Jesús le corrigió el verbo: «La vida eterna solo se puede recibir». Y para ello debemos, igual que aquel muchacho africano, plantarnos ante la vida con las manos abiertas y esperar a que nos sea dada. Ron Rolheiser OMI en ciudadredonda.org / Original en Inglés / Imágen: DepositPhotos 

Recapacitó y fue.





Domingo XXVI  del Tiempo Ordinario


La parábola, referida por Jesús durante su actividad en Jerusalén, antes de la pasión y de la muerte, muestra, ante la voluntad explicita e imperativa del padre y la reacción de cada uno de los dos hijos, no solo la diferencia y la distancia entre las palabras y los hechos, sino el cambio y la transformación interior en el modo de pensar.

El primero de los hijos da la impresión de ser sincero, y, de forma veraz, le comunica al padre su voluntad: <<No quiero". Pero después de la respuesta use arrepintió" (v. 29), y obedeció, <<y fue" (v 29). El segundo hijo escucha formalmente las palabras del Padre y respetuosamente le dice: <<Voy Seńor>> (v 30). Pero no tiene intención de hacer efectivas sus palabras, y desobedeció, <<y no fue" (v. 3o). El primer hijo reconsidera la decisión de cumplir la voluntad del Padre y cambia de actitud; Jesús lo subraya: <<Se arrepintió". El Maestro, con una pregunta, implica a los presentes para que se pronuncien sobre el distinto comportamiento de los dos hijos: <<Cuál de los dos cumplió la voluntad de su padre?". Los interpelados le contestaron; <<El primero".

Jesús había dicho: <<No todo el que me dice: !Seńor; Seńor! entrará en el Reino de [os Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre, que está en los cielos. Muchos me dirán aquel día: !Seńor; Seńor! No profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Pero yo les responderé: No os conozco de nada. Apartaos de mi malvados" (Mt 7,21-23). Y Jeremías, a propósito del sentido de la circuncisión (4,4): <<Circuncidaos para consagraros al Seńor; quitad el prepucio de vuestro corazón, habitantes de Judd y de Jerusalén, no sea que estalle mi ira como fuego y arda sin que nadie pueda apagarla, por la maldad de vuestras acciones".

Puede parecer que el arrepentimiento y la conversión brotan de un <<conocimiento>> de la ley que dicta normas de comportamiento. En realidad, tienen la raíz en el corazón de la persona que reconoce en el legislador no a un amo, sino a un padre. En la persona que ve en la ley la expresión de la voluntad del padre - de un padre que quiere hacer feliz al hijo (pues hasta la ley le supone al hijo esfuerzo y sacrificio).

 <<Os aseguro que los publicanos y las prostitutas entrarán antes que vosotros en el Reina de Dios. Porque vino Juan a mostraros el camino de la salvación y no le creísteis; en cambio, los publicanos y las prostitutas le creyeron. Y vosotros, a pesar de verlo, no os arrepentisteis ni creísteis en él" (Mt 21,31-32).

La referencia básica de la lectura es el <<arrepentimiento", la conversión del corazón. <<Arrepentirse para creer>>. Jesús ha invertido intencionadamente el orden de los verbos. No es sélo <<creer para arrepentirse". Arrepentirse para creer consiste, ante todo, en no considerarse ni justos, ni rectos, ni Santos. Ni tampoco pensar que por observar tal o cual ley no somos como el resto de los hombres que no la observan.

Tener conciencia de ser pecadores nos pone en actitud de conversión. Creernos justos nos impide encauzar los pasos por el camino de la conversión. Quien nos hace justos, rectos y santos es Sólo Dios (la parábola del fariseo y del publicano de Lc 18,9-14 no deja lugar a dudas ni a equívocos). Arrepentirse para creer consiste en no ser nosotros quienes determinemos qué es bueno o malo, justo o injusto, recto o torcido, santo o profano, sino el Seńor

El discurso de Ezequiel, entre Dios e Israel, arranca con un interrogante: ,Acaso no es justo mi proceder? No es mas bien vuestro proceder el que es injusto? Es lícito -y necesario- preguntarse: Qué sabe Israel de <<rectitud"? La respuesta Sólo la puede dar Dios: la iniquidad es causa de muerte; la justicia y la rectitud son causa de vida. Pasar de la iniquidad a la justicia y a la rectitud es pasar de la muerte a la vida. Quién determina este paso? Dios.

Concédeme, benignísimo Jesús, tu gracia para que esté conmigo, y obre conmigo, y persevere conmigo hasta el fin.

Dame que desee y quiera siempre lo que te es mas acepto y agradable a ti.

Tu voluntad sea la mía, y mi voluntad siga siempre la tuya y se conforme en todo con ella.

Tenga yo un querer y no querer contigo, y no pueda querer y no querer sino lo que tu quieres y no quieres.

Dame, Seńor que muera a todo lo que hay en el mundo, y dame que desee por ti ser despreciado y olvidado en este siglo.

Dame, sobre todo, lo que se puede desean descansar  en Ti y aquietar mi corazón en ti.

Tu eres la verdadera paz del corazón, tu el único descanso; fuera de ti todas las cosas son molestas e inquietas.

En esta paz permanente, esto es, en ti, sumo y eterno Bien, dormiré y descansaré. Amen (Tomas de Kempis, La imitación de Cristo, III,15,3).