No tengas miedo de la santidad...

No tengas miedo de la santidad. 
No te quitará fuerzas, vida o alegría. Todo lo contrario, porque llegarás a ser lo que el Padre pensó cuando te creó y serás fiel a tu propio ser. 
Depender de él nos libera de las esclavitudes y nos lleva a reconocer nuestra propia dignidad...
En la medida en que se santifica, cada cristiano se vuelve más fecundo para el mundo…
No tengas miedo de apuntar más alto, de dejarte amar y liberar por Dios. 
No tengas miedo de dejarte guiar por el Espíritu Santo. 
La santidad no te hace menos humano, porque es el encuentro de tu debilidad con la fuerza de la gracia.  ( Gaudete et exultate, Papa Francisco)